21 de mayo de 2013

UPyD y PP SE OPONEN A LA DECLARACIÓN DEL 18 DE JULIO COMO "Día oficial de condena de la dictadura franquista"


UPyD se ampara en la falacia de las "cicatrices que se abren" para no declarar el 18 de julio como "Día oficial de condena de la dictadura franquista". El PP vota en contra





 "¿Por una vía declarativa, que abra debates históricos, cicatrices y convierta al Parlamento en una Academia de Historia? Obviamente no", ha argumentado UPyD desde su cuenta de twitter


España | César Pérez Navarro - Tercera Información | 21-05-2013 |

El Pleno del Congreso de los Diputados ha debatido y votado la tramitación de la proposición de ley elaborada por Izquierda Unida a través de La Izquierda Plural (IU, ICV-EUiA, CHA) para declarar el 18 de julio “Día oficial de condena de la dictadura franquista, fecha del comienzo de la guerra civil española y del golpe de Estado de Francisco Franco contra el legítimo gobierno republicano".
En la exposición de motivos se recuerda -en referencia al genocidio perpetrado también durante la postguerra- que “España sigue pendiente de un debate público y profundo sobre las violaciones sistemáticas de los derechos humanos y sobre los crímenes cometidos bajo la dictadura de Franco. Aún no se ha llevado a cabo un inventario completo acerca de todo tipo de vulneración de los derechos humanos cometidos durante esos casi 40 años”. Asimismo, que resulta “intolerable que más de 70 años después todavía este país no haya condenado el franquismo”.
La respuesta del PP -que ha votado en contra- se dio por anticipado, pero era previsible: "ahora es momento de mirar al futuro y no de volver al pasado". El PP ya ha votado contra la condena del franquismo en otras instituciones. Lo hizo Mayor Oreja el 4 de julio de 2006;

No a la LOMCE. Posición de Europa Laica

No a la LOMCE. Posición de Europa LaicaPDFImprimirE-mail
Laicismo Estado Laico
Escrito por Europa Laica   
Martes, 21 de Mayo de 2013 00:00
LA LOMCE, DISPUESTA PARA SU DEBATE EN EL CONGRESO
 
La actual Ley Orgánica de Educación (LOE) tiene fuertes rasgos confesionales, porque:
1-Mantiene la religión dentro del horario lectivo;
2-Considera como personal laboral (con mayor rango que los interinos) a las personas que, designadas por los obispados u otras confesiones, imparten religión y hacen proselitismo y propaganda de su moral religiosa en los centros escolares;

3-Considera como "Servicio Público" a la "enseñanza privada dogmática católica" financiándola -al cien por cien- con fondos públicos y
4-Permite la simbología católica en centros de Enseñanza.
Con este panorama "confesional" del actual Sistema Educativo, como consecuencia de que después de 35 años de democracia formal, se mantienen vigentes los "Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede de 1979" (de presunta inconstitucionalidad y fuera del marco de la Convención de Viena de 1969), junto a diversos Convenios de cooperación firmados por el Estado español con otras confesiones religiosas de "notorio arraigo": musulmanes, evangélicos, judíos, etc.
...El pasado viernes 17 de mayo, el Consejo de Ministros aprobó el Proyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) que propone la modificación parcial de la actual LOE, intentando dar un paso más allá y situar al Sistema Educativo español en la órbita del "neo-nacionalcatolicismo", cuya finalidad es el establecer la segregación del alumnado por cuestiones de creencias y conciencia, de sexo, económicas y de clase social, geográficas, culturales, étnicas y de capacidad funcional e intelectual.
Esta propuesta que hace el Partido Popular, sin tener en cuenta las recomendaciones del Consejo de Estado y enfrentándose a la inmensa de las fuerzas políticas y sociales de todo el Estado y a la comunidad educativa, por múltiples y variadas cuestiones. En nuestra opinión, atenta, gravemente, el "Derecho a la libertad de conciencia" y a la "Igualdad de todos ante la ley", vulnerando, además, principios constitucionales, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de diversas Convenciones de la Infancia, ratificadas por el Estado español. Además de no tener en cuenta algunas sentencias del Tribunal Constitucional y Tribunal Supremo, de estos últimos años.
Con este panorama es imposible que se pueda producir un debate sereno y democrático, en el Parlamento de España, ante una cuestión tan importante como es el Sistema Educativo. Y muchos menos albergar la esperanza de un Pacto mayoritario con los representantes de la sociedad española.

¿Vuelta al nacional-catolicismo?





¿Vuelta al nacional-catolicismo?PDFImprimirE-mail
Servicios Públicos Enseñanza Pública
Escrito por Agustín Moreno, / UCR   
Martes, 21 de Mayo de 2013 00:00
Hace tiempo que aprendimos la amarga lección de que las sociedades no avanzan siempre. Se producen frenazos y regresiones en los derechos humanos, en las mejoras sociales, en la convivencia, en el desarrollo del grado de civilidad. Hoy en España hay retrocesos en el orden económico y social con la aplicación de políticas de ajuste que conducen al país al desastre económico y social: empobrecimiento, paro masivo, precariedad, desahucios, pérdida de derechos sociales históricos.

En el terreno de las libertades lo estamos viviendo con un aumento de la represión y el endurecimiento de las leyes penales. Gallardón, que se está mostrando como un campeón del pensamiento reaccionario, ha elaborado un Código Penal que es “el más represivo de la historia de la democracia”, según denuncia Jueces para la Democracia. Por no hablar de su retrógrada reforma del aborto no apoyada ni por todos los suyos. No es el único. El ministro del de Interior se atreve a comparar con ETA a las mujeres que se ven obligadas a abortar, o afirma que el matrimonio entre personas del mismo sexo conduce al final de la especie. Burradas que demuestran el integrismo religioso de quien las dice, pero lo inquietante es el poder político de estos personajes.
El hilo conductor de las llamadas “leyes ideológicas”, como el aborto o la LOMCE, es la influencia en ellas de los obispos españoles y  los sectores neointegristas. Tanto es así que la situación es un revival del nacional-catolicismo, como demuestra la estrecha relación entre la Iglesia y el Gobierno, y el peso que ésta tiene en los asuntos públicos y privados. Una parte importante de ese nacional-catolicismo es reafirmar el mito de que España es un país católico por naturaleza para justificar los enormes privilegios de la iglesia.
Pero la sociedad va por delante de las leyes. La lógica secularización de la sociedad española hace que, por ejemplo, los porcentajes de quienes reclaman una enseñanza confesional caigan año tras año. En los centros públicos, ya no son mayoría, ni en la ESO (40,6%), ni en el Bachillerato (25,6%); sólo ocurre en Primaria que, en el curso 2009-10, lo solicitaba un 68,6%. Esta tendencia seguirá a la baja. Para intentar frenar esta caída, veamos las concesiones que la LOMCE ha realizado a la jerarquía eclesiástica: