7 de junio de 2013

El talento de Mr. Wert

Enrique Javier Díez Gutiérrez (Mundo Obrero)
El Ministro de Educación, Jose Ignacio Wert, ha conseguido, contra viento y marea y con la oposición de toda la comunidad educativa, llevar a trámite parlamentario su reforma educativa, que él ha denominado eufemísticamente “ley orgánica de mejora de la calidad educativa” (LOMCE). Y digo eufemísticamente, porque es un proyecto de ley que, en clara contradicción con el título que proclama, es una reforma profundamente clasista y segregadora.

La tortura, una vez más

La tortura, una vez más


La semana pasada se hizo público un importante Dictamen del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en relación con una denuncia por torturas presentada por una ciudadana vasca, Doña Maria Atxabal. La víctima había sido detenida en junio de 1996, permaneciendo incomunicada en dependencias de la Guardia Civil bajo una acusación de colaboración con banda armada, de la que resultó absuelta. Durante los tres días que duró su detención, afirmó haber sido sometida a largas sesiones de interrogatorio sin asistencia letrada, desnuda y encapuchada, mientras sufría golpes y amenazas de violación a ella y a su hija, a la que le hicieron creer que también habían detenido junto a su marido. El informe forense de los juzgados de Bilbao establecía que, a resultas de lo vivido durante su detención, la denunciante “presenta un trastorno por Estrés Postraumático secundario a la vivencia de un trato inhumano y vejatorio”. Las secuelas que le han quedado son permanentes.
Tras analizar las alegaciones del Estado, así como las evidencias presentadas, el Comité dictamina que el relato de la víctima resulta coherente y detallado, y que el daño sufrido está causalmente relacionado con el trato que recibió. Entiende por ello que, teniendo en cuenta la vulnerabilidad en que se encuentra la persona detenida en régimen de incomunicación, existía una “importante presunción de hecho” que no ha sido desvirtuada por el Estado. La conclusión a la que llega el Comité es demoledora: los hechos ponen de manifiesto una violación del derecho de esta ciudadana a no sufrir torturas.