13 de junio de 2013

La incoherencia de España en Siria

La incoherencia de España en SiriaPDFImprimirE-mail
Imperio Unión Europea
Escrito por Alejandro Requeijo   
Jueves, 13 de Junio de 2013 00:00
La incongruencia ha pasado desapercibida, pero ahí está. Resulta que se han reunido en Luxemburgo los 27 ministros de Interior de la Unión Europea. Allí estaba el representante español Jorge Fernández Díaz. Él y sus homólogos están preocupados por los casos de terrorismo individual (‘lobos solitarios’) que se han dado en Londres y en París. Temen que esta modalidad se expanda por el continente y se han decidido a tomar medidas para evitarlo. La prioridad es siempre combatir el reclutamiento y la radicalización. Y en este caso los 27 han puesto su foco en el conflicto sirio.
Buena parte del debate se ha centrado en los riesgos que pueden suponer aquellos ciudadanos europeos que van a Siria a luchar contra el régimen de Bachar Al Asad. El temor es que luego puedan volver radicalizados a sus países de origen y cometan atentados. La preocupación es tal, que hasta manejan datos: la Unión Europea calcula que entre 600 y 700 ciudadanos de sus países han viajado a Siria a luchar en el bando rebelde. También desde España, aunque el ministro Fernández Díaz eludió dar datos al respecto.
España hace meses que se posicionó en este conflicto. No es neutral. “Asad no puede estar ni un minuto más”, dijo ya en septiembre el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo tras su reunión con el presidente del Consejo Nacional Sirio, Abdul Baset Seida, el principal grupo de la oposición en el exilio. Es decir que España ya ha elegido bando. Y a ese bando, es cierto que le pide unidad para evitar elementos incontrolados en sus filas como un auge del yihadismo. Pero a la luz de la reunión de los 27 en Luxemburgo y la participación destacada de Fernández Díaz, no parece que se fíen mucho. La pregunta por tanto es obligada: “¿Qué hace España apoyando una causa en Siria y al mismo tiempo pidiendo medidas para protegerse de ella?
-----------
Fuente: La Semana

¿Es España una democracia? El caso de las pensiones"

¿Es España una democracia? El caso de las pensiones"PDFImprimirE-mail
Opinión / Actualidad Política
Escrito por Vicenç Navarro   
Jueves, 13 de Junio de 2013 00:00
A primera vista esta pregunta parece una provocación. Dudar de que España sea una democracia parece reflejar una ignorancia acerca de lo que es una dictadura. Y los que hemos vivido y sufrido una dictadura podemos atestiguar que España hoy no es una dictadura. Ahora bien, tampoco es una democracia homologable a la de la mayoría de países de la Unión Europea de los Quince (UE-15) que tienen un desarrollo económico semejante al español. Y uno de los indicadores más significativos de lo que digo es lo limitadísimo que es el espectro ideológico en los medios de mayor difusión, sean estos públicos o privados. Veamos un ejemplo.

Hace unos días se publicó un informe de una Comisión llamada de Expertos, que fue nombrada por el gobierno del PP con el objetivo de hacer recomendaciones que, en teoría, pudieran garantizar la solvencia de las pensiones públicas en España. Esta Comisión estaba integrada en su mayoría por profesionales próximos a las Compañías de Seguros Privados y a la Banca (9 miembros de un total de 12), instituciones financieras que tienen un gran interés en privatizar las pensiones a base de reducir las pensiones públicas. En cualquier país con mayor cultura democrática, habría una protesta, expresada entre otros fórums, en los medios de mayor difusión, denunciando el claro conflicto de intereses entre dichos profesionales y el objetivo asignado a la Comisión, que era hacer un estudio objetivo de la situación, para mejorarla. Este objetivo estaba claramente en conflicto con los intereses de las Compañías de Seguros y de la Banca que aquellos miembros de la Comisión representaban. Ni que decir tiene que esta representatividad no era formal. Pero su dependencia de las instituciones que habían financiado sus trabajos les hacía vulnerables y sospechosos de una falta de neutralidad e imparcialidad. En realidad, todos ellos eran conocidos por sus posturas favorables a las tesis de las Compañías de Seguros y de la Banca, lo que explica que el informe pudiera haberlo escrito la propia asociación de Compañías de Seguros (de las cuales recibían dinero) o de la Banca (de la que también recibieron fondos). Todo era muy predecible. 

Comunicado de Memoriaren Bideak sobre el Homenaje a los esclavos del franquismo




“No se debe vivir de recordatorios. Hay que seguir luchando”.







 Este mensaje tan claro nos mandaba hace tres años, en junio de 2010, Isaac Arenal desde Madrid, al no poder trasladarse, como en otras ocasiones, al homenaje de Igal / Vidángoz. Varias veces ha vuelto Isaac a Navarra desde que en 1943 estuviera realizando trabajos forzados en el ferrocarril, en Alsatsu, y en sus últimos años, cuando ya no tenía fuerzas para desplazarse, ha solido mandar un saludo al homenaje a los
esclavos del franquismo en los valles de Roncal y Salazar, un saludo en el que siempre incidía, con
mucha preocupación, en la necesidad de seguir luchando ante el retroceso de derechos y libertades
del presente. Este año tampoco acudirá Isaac, ya que falleció hace apenas un mes, pero el mensaje
que nos mandó hace tres años es todavía mas presente y necesario.
Un año más nos juntaremos en el alto de Igal – Vidángoz este próximo sábado, 15 de junio,
para homenajear a los más de 2.300 prisioneros que abrieron esta carretera entre 1939 y 1941, a sus
familiares, y al resto de personas represaliadas por el franquismo, especialmente a quienes fueron
obligadas a realizar trabajos forzados a lo largo y ancho del estado español. Es un homenaje que
mira hacia el pasado, pero que al mismo tiempo quiere unirse también a toda la marea de
indignación transfronteriza que se rebela contra la dictadura de las finanzas y los mercados. Es un
homenaje a las y los esclavos del franquismo, y un acto, al mismo tiempo, de defensa de las y los
trabajadores del presente, con papeles o sin papeles, con salario o sin salario, con derechos o sin
derechos, ya que son estas personas las que sostienen el mundo, a pesar del esfuerzo depredador de
las élites políticas y económicas.