18 de octubre de 2013

No al expolio de Donapea

Víctor Moreno (*)
Es imposible convencer de nada bueno a personas que tanta dificultad tienen en distinguir entre lo que permite la ley y prohibe la ética. A pesar de ello, confiemos en que su aparato auditivo les siga funcionando correctamente y así, puedan oír, aunque no escuchar, la canción de la responsabilidad moral. Esa responsabilidad que nos hace sentirnos mal cuando lo que hacemos no se corresponde con un mínimum de exigencia ética y moral. Señora Barcina, señor Maya, ¿nos oyen bien? Estupendo. Óiganlo una vez más: "Donapea ni se compra, ni se vende, ni se traslada, ni se anexiona, ni se incorpora, ni se roba. Queremos que se quede donde está".

Navarra por el cambio social, nueva asamblea

Sábado 19 de Octubre 10:00 / Urriak 19, larunbata 10:00etan
Triki Traku (C/ Río Arga 36-38 Pamplona-Iruña)
 Nos jugamos el futuro: ¡Navarra, por el cambio social!
Ha pasado el verano y, a pesar de lo que nos dicen algunos políticos, la situación y perspectivas sociales y políticas cada vez son peores, con más recortes de derechos económicos y sociales en perspectiva y también con más privatizaciones y cada vez menos democracia. La necesidad de responder unid@s a esta deriva  antisocial se hace cada vez mayor. Con este objetivo, os invitamos a participar en la nueva asamblea general de la Asamblea por el Cambio Social, para analizar la situación y tomar decisiones entre tod@s.

Sospecha

Benito Rabal (Mundo Obrero)
A finales de los años ochenta, tuve que viajar a Panamá, donde iba a estar trabajando durante un tiempo. Llamé a mi madre para comunicarle cual iba a ser mi próximo paradero y su voz alarmada me sorprendió al otro lado del teléfono: “Hijo, ten mucho cuidado que están en guerra”. Yo en aquella época vivía en Cuba y entonces, para viajar a la mayoría de los países de América Latina, había que hacer escala en Panamá con lo que lo visitaba con bastante frecuencia. Así que intenté tranquilizarla diciéndole que había estado allí hacía escasamente un mes, que no pasaba nada y que los únicos que tenían que preocuparse eran los yankees porque en pocos años les iban a quitar el Canal. Pero mi madre insistió:”No me engañes. Lo he visto por la televisión. Están en medio de una guerra”.