5 de febrero de 2010

STALIN, SALVADOR O VERDUGO DE LA II REPUBLICA ESPAÑOLA





Una de las cuestiones controvertidas de la Guerra Civil Española, es el papel que jugó la Unión Soviética durante los 3 años que duró la contienda ¿sirvió el régimen de Stalin a la causa Republicana o por el contrario, se puede decir que fue otro de sus verdugos?, vamos a mostrar los hechos y que cada cual decida al final donde posicionarse.

La ayuda soviética al bando Republicano, en el aspecto militar, supuso un balón de oxígeno, dadas las circunstancias internacionales existentes, tras la creación del Comité de Londres , organización creada a petición de Francia para controlar la intervención extranjera en España, a la cual se adhirieron 27 países, entre los cuales se cuentan las principales potencias democráticas de la Europa de aquel momento Reino Unido y Francia.

Este comité no consiguió jamás su objetivo, porque desde el comienzo Alemania, Italia y Portugal ayudaron a los sublevados y por el bando Republicano recibieron ayuda principalmente de Rusia, México y Francia. Esta última vendió armas a los republicanos hasta que se creo el Comité de Londres. También los Estados Unidos ayudaron a ambos bandos, puesto que a los sublevados les vendían gasolina y a los Republicanos les vendía aviones, con excepción de México y los Estados Unidos, todos formaban parte del Comité de Londres.

No obstante, la ayuda Soviética al bando Republicano estuvo condicionada desde el principio, en el aspecto político, debido a la guerra abierta en Rusia contra los opositores al régimen de Stalin, la persecución a los Trotskistas o aquellos que se salieran de la doctrina estalinista que quedaron latentes en el XV congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética PCUS, en el cual se expulsó a los Trotskistas a Zinóviev y Kámenev, éstos últimos se retractaron y fueron readmitidos en el partido aunque no recuperaron sus puestos dentro del PCUS en 1934 con el comienzo de la gran purga y tras el asesinato de Sergéi Kírov, fueron expulsados del partido, arrestados y forzados a admitir su "complicidad moral", tras lo cual fueron condenados a diferentes periodos de condena en Agosto de 1936 ambos fueron condenados a muerte en un juicio farsa. Después de expulsar a Trotsky del partido, fue deportado a Kazajistán y definitivamente expulsado de la URSS. En 1929 hasta su muerte, mantuvo una firme oposición al Estalinismo hasta su asesinato, en México, el 21 de agosto de 1940. Bajo estas circunstancias, llegan a España el embajador soviético Marcel Rosenberg, acompañado de de un gran séquito que incluía, como jefe de la misión militar soviética, anterior jefe del servicio de inteligencia militar, el general Jan Berzin junto a otros consejeros soviéticos, entre ellos Goriev y kulik y los mariscales Malinovski y Rokossovki y koniev, oficiales del ejército rojo, que lucharon bajo una serie de disfraces, entre ellos el coronel Lazar Stern, bajo el alias de general Emilio Kleber, que ganó fama mundial como salvador de Madrid, o Dimitri Paulov, apodado Pablo, el más capaz de los jefes tanquistas, que llegaría a ser ministro de defensa Polaco tras el final de la II guerra mundial.

En lo que respecta a la ayuda logística para la guerra contra los sublevados, los rusos aportaron, según algunos autores, en armamento:

680 aviones

331 carros de combate

1.699 piezas de artillería

60 coches blindados

450.000 fusiles

20.486 ametralladoras y fusiles ametralladores

30.000 toneladas de munición

El coste de esta ayuda militar fue de 500 millones de dólares en oro de la época una cantidad exorbitada para la ayuda prestada.

Por otro lado agentes del NKVD, encabezados por el futuro desertor Alexander Orlov, que llegó en Septiembre de 1936 para perseguir cualquier desviación de la doctrina estalinista en la España republicana éstos actuaron de forma clandestina en la zona Republicana durante toda la guerra y es que en el fondo, una de las principales preocupaciones de Stalin era la influencia e infiltración Trotskista en la República Española, debido a que su triunfo le podría haber desplazado como garante de la revolución Marxista, por este motivo envió agentes del NKVD a España para eliminarlos físicamente también en el principal centro de reclutamiento de las Brigadas Internacionales (BI) en Paris, el NKVD interrogaba a todos los voluntarios que no pertenecían al partido e incluso a muchos voluntarios, se les pedía el pasaporte antes de entrar en España, luego los pasaportes eran enviados por valija diplomática a Moscú. Se sabe que por este procedimiento, se hicieron con al menos 2000 pasaportes Norteamericanos, los cuales luego sirvieron al NKVD para introducir agentes ilegales en este país.

En Albacete, la base de la BI estaba bajo el control de la dirección política del Komintern, encabezado por André Marty, responsable Francés del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, quien durante años, había trabajado para los servicios de espionaje militares soviéticos y colaborado, de manera activa, en la guerra encubierta del NKVD contra el Trotskismo, se puede decir, que Marty fue uno de los comunistas, no Ruso más obsesionado con la eliminación de los detractores del estalinismo de toda índole con el llegó un gran número de funcionarios del Komintern, entre ellos, los delegados Italianos Luigi Longo y Giuseppe de Vittorio, que detestaban el fanatismo de Marty. Aunque también estalinistas convencidos, como el futuro líder de la Alemania Oriental, Walter Ulbricht, el cual dirigía una unidad del NKVD que localizaba Trotskistas en las BI procedentes de Alemania, Austria y Suiza.

Marty siguió su estela sangrienta y despiadada en la caza contra los Trotskistas uno de sus colaboradores escribiría de él:

"Para Marty el enemigo estaba mas dentro del territorio Republicano que al otro lado de las líneas"

Debido a su conducta, al final fue llamado a dar explicaciones ante los dirigentes comunistas franceses en París, donde admitió sin reservas, el haber ordenado fusilar a 500 brigadistas, declaro que habían cometido toda clase de delitos y que se habían encargado del espionaje franquista.

Y es que en realidad, los Rusos, no provocaron las divisiones en el bando Republicano, pero sí las alentaron, con su persecución de los herejes del Estalinismo, los cuales en España Republicana, eran según su criterio, fundamentalmente Trotskistas y militantes del POUM.

Las diferencias entre los Trotskistas y los Estalinistas estaba en las formas de desarrollar el Marxismo- Leninismo y quedaron plasmadas en el XIV congreso del partido comunista de la Unión Soviética en Diciembre de 1925, allí se vieron las caras

las dos corrientes de pensamiento, después de la muerte de Lenin en Enero de 1924, mientras Trotsky defendía la teoría de la Revolución Permanente, Stalin defendía la teoría del Socialismo en un sólo país. Ésto y la pugna despiadada por el poder, les llevó a convertirse en acérrimos enemigos, llegando a acusar a los Trotskista de agentes contrarrevolucionarios, lo cual los acabó poniendo en la lista de enemigos del pueblo Ruso, tras el congreso XV celebrado del PCUS en 1929.

En el contexto anterior, podemos decir que cuando estalló la guerra civil española, se encontraba el POUM, el cual no aceptaba los postulados Estalinistas.

El Partido Obrero de Unificación Marxista fue fundado en 1935, en un momento decisivo de la II República por la unión de la Izquierda Comunista de España (ICE), con el Bloque Obrero Campesino (BOC).

El ICE era un partido de origen Trotskista, aunque para esas fechas había roto con esos postulados, había sido fundado por Juan Andrade y Andreu Nin, éste ultimo había sido secretario personal de Trotski en Moscú, también formó parte de la Oposición de Izquierda que se oponía al ascenso de Stalin dentro del PCUS, en 1930 abandonó la URSS.

El BOC era un partido comunista implantado sobre toda Cataluña, su máximo dirigente era Joaquín Maurin había sido dirigente de la Federación Comunista Balear, federación territorial del PCE que se escindió de este partido en 1930.

El POUM criticó, lo que consideraba la degeneración burocrática y totalitaria de la revolución Rusa de la mano de Stalin, fue el único partido que condenó Los Procesos de Moscú, en su periódico "La Batalla". A pesar de ser un partido Marxista revolucionario, en el POUM había pluralidad de tendencias internas.

Formaron parte del Frente Popular y en las elecciones de 1936, Joaquín Maurin, secretario general del POUM, fue elegido diputado por las Cortes Republicanas, en sus discursos parlamentarios denunció que el gran peligro contra la República no era el movimiento huelguista, ni la ocupación de tierras de la primavera de 1936, sino la conspiración militar que se estaba gestando y la violencia política derechista.

Cuando estalló la guerra, a Maurin le sorprendió el conflicto en Galicia organizando el POUM, debido a que en Galicia triunfó el alzamiento militar. Éste intento escapar hasta zona Republicana, pero fue detenido en Jaca y encarcelado bajo el nombre falso de Máximo Uriarte, paso toda la guerra civil en la cárcel. En 1944 fue juzgado y condenado a 30 años de cárcel, fue indultado en 1946, se exilio a Estados Unidos donde murió el 5 de Noviembre de 1973.

Con la desaparición de Maurin de la escena, Nin pasó a ser secretario ejecutivo del POUM, éste fue un fiel defensor de la revolución colectivizadora, desarrollada en Cataluña en 1936 consideraba que la guerra y la revolución estaban intrinsecamente unidas el 21 de Julio de 1936 el POUM y la CNT , junto con el resto de las fuerzas políticas de Cataluña, se creó Comité Central de Milicias Antifascistas (CCMA), disuelto en Octubre de 1936. También participó activamente en las instituciones catalanas, siendo consejero de justicia de la Generalitat hasta diciembre de 1936, cuando fue expulsado del gobierno catalán por las presiones del Partido Comunista de España (PCE), tras las cuales estaban los agentes del Estalinismo.

En los hechos de mayo de 1937, el POUM se puso de parte de los anarquistas, aunque en el articulo de Agustí Gillamón titulado:

"La izquierda del POUM en Mayo de 1937. Militancia y pensamiento político de Josep Rebull"

Deducimos que la cúpula del POUM no era partidaria de ese levantamiento, aun así, ésto supuso que inmediatamente el PCE pidiera la ilegalización del POUM. En ese mismo mes, el jefe del Departamento de Inteligencia Extranjera de la Cheka (INO) Slutski, informó al NKVD desplegado en España "Toda nuestra atención está concentrada en Cataluña y en nuestra lucha despiadada contra los bandidos Trotskistas, los fascistas y el POUM". En principio el gobierno de Largo Caballero, trató de resistir a las presiones Soviéticas, pero tras su caída, su sucesor Juan Negrín, menos reacio a tales maniobras, sentenció al POUM.

El 16 de Junio de 1937, Andreu Nin, junto a otros dirigentes del POUM como Gorkin o José Escude, fueron detenidos al haberse descubierto entre los papeles incautados a una red de la quinta columna de Madrid, en los cuales se demostraba la relación entre el POUM y una red de espionaje de los sublevados. Estos documentos eran una falsificación hecha por el NKVD, para poder eliminar a un partido político contrario al estalinismo el 22 de junio, por orden del general Orlov que actuaba bajo las ordenes de Stalin, fue asesinado Andreu Nin, máximo dirigente del POUM, tras ser torturado para que admitiera pertenecer al espionaje muchos soldados del POUM fueron ilegalmente fusilados después de consejos de guerra sumarísimos, las colectividades fueron disueltas definitivamente en agosto de ese mismo año por el ejercito Republicano y en ese momento, termino el intento de crear una sociedad Marxista plena. Al cabo de poco tiempo, también otro antiguo secretario de Trotski, Irwin Wolf fue secuestrado y asesinado por el NKVD en Barcelona.

A partir de este momento, los esfuerzos de guerra del bando Republicano, tomaron una sola dirección política y militar, que era la de luchar contra los sublevados, pero ya era demasiado tarde, Franco se había consolidado como cabeza visible de los sublevados y en las filas Republicanas existían recelos a otra purga, los cuales crearon divisiones irreconciliables.

El 1 de abril de 1939 terminó la guerra civil española, con el desastroso final para el bando Republicano, que había sido incapaz de cohesionarse y de luchar en una sola dirección, pero evidentemente, la pregunta sigue sin una respuesta clara realmente, ¿fue el Estalinismo, el salvador o el verdugo del bando Republicano?, después de leer lo anterior y mucho más, uno llega a la conclusión inevitable que el problema de los republicanos fueron un cúmulo de problemas. Uno de los cuales era, que la ayuda soviética, además de estar sobrevalorada económicamente, está condicionada políticamente y lo podemos ver bien a las claras, dada la conducta del NKVD o del Komintern a la hora de perseguir a aquellos que nos les interesaban, si bien es cierto que el POUM, junto con los Anarcosindicalistas, se levantaron contra la república en un momento en el que había que estar cohesionado y luchar todos en una misma dirección. No es menos cierto, que en el caso del POUM, esta organización ya estaba siendo hostigada por orden de Stalin, por ser un partido disidente de la visión Estalinista de Marxismo- Leninismo y estar más próximo a las teorías Marxistas de la colectivización que quedaría encuadrado en el tercer paso de una revolución comunistas y eso es algo que incluso Santiago Carrillo reconoce en sus memorias diciendo:

"Un análisis posterior, menos apasionado, más objetivo, tiene que llegar a la conclusión de que el hostigamiento contra el POUM, la fiebre anti trotskista, tuvo que crear una situación de acorralamiento propia a lanzarse a una aventura como aquella, máxime cuando en Cataluña, un sector Anarcosindicalista, estaba dispuesto a participar en ella, disgustado con la política de su propia organización tras el ingreso de la CNT en el gobierno, que amenazaba lo que ellos consideraban la revolución libertaria en Cataluña"

A renglón seguido Santiago Carrillo sentencia en sus memorias:

"Éste a mi juicio, fue el factor negativo que tuvo la ayuda de la Unión Soviética"

Resulta evidente, que el papel en general que jugo la ayuda soviética a la República, desde mi punto de vista, supuso, como digo al principio, un balón de oxígeno para la defensa militar de la República, que los dirigentes de ésta no supieron jugar. Por otro lado, con la muerte del Marxismo en la Unión Soviética, desde el momento que Stalin accedió a la jefatura del PCUS, supuso que la ayuda a la República estuviese condicionada desde el principio por que el Estalinismo, estaba demasiado preocupado en eliminar a la disidencia y ésto dividió más que unió. Los excesos de hombres como Marty o el asesinato de Nin, la purga en general dentro de las filas republicanas, nos dicen que esta ayuda no fue todo lo sólida y eficiente que debería de ser, y es que la ayuda Estalinista a los republicanos, lejos de ser el impulso necesario, a éstos los condiciono enormemente en el plano político internacional y les restó reconocimiento al estar respaldados por un régimen que muchos gobiernos, en aquellos días, temían más que al propio Hitler, pero para ser honestos, hay que decir que sin esta ayuda, la república no hubiese sobrevivido y es por eso que, en este sentido hoy podemos afirmar que la ayuda soviética fue una salvación momentánea para la II República Española.

Salud y República
Antonio García
http://latabernaroja.obolog.com/stalin-salvador-o-verdugo-ii-republica-espanola-149890

Los espías de Cambridge del servicio secreto sovietico ( NKVD)





A finales de 1920, la NKVD planeó infiltrar el sistema de inteligencia británico. El primer paso era contactar a jóvenes estudiantes universitarios británicos brillantes, que estudiaran carreras de ciencias políticas con posibilidades de seguir carreras en el Foreign Office o en agencias de inteligencia. Si los elegidos resultaban ser suficientemente marxistas o antifascistas, podrían ser cuidadosamente cultivados y evaluados. Los jóvenes abiertamente comunistas, pertenecientes al partido Comunista Británico no eran elegibles, en especial porque podían ser fácilmente identificados y porque pertenecían a clases sociales trabajadoras que difícilmente podían ingresar en el alto mundo de la política británica.

Los más importantes espías de Cambridge, fueron cuatro de esos brillantes jóvenes, reclutados cuando eran universitarios. Dos de ellos Anthony F. Blunt y Guy Francis De Moncy Burgess fueron miembros de los Apóstoles de Cambridge, una venerable sociedad secreta que en los años 30 era evidentemente marxista. Después de visitar Rusia, parece que Blunt el mayor de todos fue reclutado por la NKVD y él a su vez, reclutó a los demás.

Harold "Kim" Adrian Russell Philby

El más importante de los espías de Cambridge fue Harold Adrian Russell Philby, conocido como "Kim", por Kimbal O'Hara, el personaje de la novela de Rudyard Kipling. Philby, ha sido descrito como una persona alegre, jovial y un tanto despreocupado por su apariencia personal, pero a la vez como insociable y sutilmente adulador. Fue todo un camaleón que podía aparentar lo que le conviniera de acuerdo a la ocasión. Philby era un espía tan inteligente que podía detectar la diferencia entre desinformación para engañar a los rusos, y secretos que valía la pena tener en cuenta.

El padre de Philby fue una autoridad bien conocida en Arabia, John Philby, un hombre excéntrico y autoritario, que en varias oportunidades fue un espía británico, diplomático y consejero del Rey Saud. Sin embargo, también fue un crítico del gobierno británico. Algunos biógrafos dicen que como resultado de tener un padre así, Philby sufrió de tartamudez, defecto que en muchas ocasiones utilizó hábilmente, para parecer ingenuo.

Kim Philby, fue un heterosexual hiperactivo que no en vano fue llamado en Inglaterra el espía del Siglo, pues sirvió a la NKVD/KGB por cincuenta años. Se casó cuatro veces y tuvo varias amantes durante sus matrimonios. A excepción de su cuarta esposa, que fue rusa y su primera esposa que fue comunista confesa, incluso probablemente una espía, la segunda y tercera esposas no tenían la menor idea de la verdadera profesión de Philby. Por cierto, que esas dos mujeres fueron seducidas por él, mientras ellas estaban casadas y abandonaron a sus esposos para casarse con Philby.

Se dice que Philby fue reclutado en 1934, por Edith Tudor-Hart y Arnold Deutsch, ella una comunista británica y él miembro de la NKVD (que luego sería KGB). En su autobiografía "My Silent War" un documento de propaganda escrito después que desertó a Rusia, dijo Philby que él, a su vez, reclutó a Burgess y Donald Maclean. El problema con Philby es que nunca se puede creer en lo que dice, y por tanto muchos autores manifiestan dudas sobre el reclutamiento y las personas que él dice haber reclutado. Sin embargo, todos ellos se conocieron en Cambridge y formaron el conocido Círculo de Espías de Cambridge.

Blunt, Burgess y Maclean


Anthony F. Blunt Guy Francis De Moncy Burgess Donald Maclean
-Blunt: homosexual discreto que llegó a ser Curador Real de Arte.
-Burgess: notorio alcohólico y homosexual.
-Maclean: diplomático de ambigua definición sexual.
Los tres sirvieron a la URSS durante 30 años.
Los años 30

A fines de los años 30, los cuatro espías realizaron pequeños trabajos de espionaje que sirvieron para mostrar sus habilidades a los soviéticos y probar la confianza que los británicos tenían en ellos. El temor de la NKVD era el estar produciendo agentes dobles, por tanto era necesario probarlos cuantas veces fuera necesario. Philby falló en conseguir un cargo en el Foreign Office y optó por dedicarse al periodismo en el London Times. Su primer trabajo fue en Viena, ayudando a escapar a comunistas y antifascistas austriacos. Allí conoció a su primera esposa, Litzi Friedman, que era espía soviética. Luego viajó a España para reportar la Guerra Civil para el London Times. Sus reportajes, para el diario londinense, fueron los más favorables para Franco. En una ocasión, un proyectil de artillería hizo blanco en el carro donde viajaba con otros periodistas, quienes murieron. Philby resultó con heridas leves y Franco lo condecoró, lo que reforzó su falsa identidad.

Cuando comenzó la guerra, Maclean y Philby, que entonces estaba en Francia, regresaron a Londres. El pacto de Alemania con la URSS no los afectó pues los cuatro espías sabían que era una situación transitoria. Blunt se unió al MI5 lo que le dio grandes facilidades para enviar reportes secretos de la inteligencia británica a Moscú.

1940-1945

Fue durante los años 1940 a 1945, que los cuatro espías causaron el mayor daño a los intereses británicos y estadounidenses. Burguess y Blunt enviaron a Moscú secretos del Foreign Office y documentos del MI5.

Maclean estuvo en la Embajada Británica en Washington siendo la principal fuente de información sobre comunicaciones y política entre Roosevelt y Churchill y luego Churchill y Truman. No conoció características técnicas sobre la bomba atómica, pero si transmitió informes sobre su desarrollo y progreso. Fue miembro del Consejo Americano, Británico y Canadiense, compartiendo secretos atómicos. Sólo con la información relacionada con la cantidad de Uranio existente en EEUU, pudieron los científicos soviéticos saber cuántas bombas podían fabricar.

Kim Philby llevó a cabo varias misiones. Logró entrar en el MI6 y gracias a ello, cooperó con los soviéticos con informes de los británicos para descifrar el código Enigma de los alemanes. Estando en el MI6 fue capaz de identificar a agentes británicos que estaban en la URSS y en la KGB. No solamente sabía quienes eran, sino que sirvió entrenando a futuros agentes.

Los secretos que Philby transmitió a Stalin, fueron particularmente importantes hacia finales de la guerra cuando las relaciones de los Aliados se deterioraron y resultaron particularmente útiles para la URSS durante la Guerra Fría, pues entre otras cosas, permitieron a la Unión Soviética construir la bomba atómica.

Philby, quien recibió la Orden de Lenin, murió en 1988 y después de su muerte fue honrado con una estampilla de correos en su memoria.

Philby podría haber sido reclutado para matar a Franco



El agente doble británico Kim Philby, que trabajó para la URSS, podría haber sido reclutado por la NKVD en 1937 para asesinar al entonces Jefe del Estado de España, Francisco Franco, según un documento secreto británico que ha sido desclasificado hoy.

El legendario espía Kim Philby, agente de la inteligencia británica que trabajaba de hecho a sueldo de la Unión Soviética, sería el "joven inglés" que aparece en un documento del MI5, el servicio de contraespionaje británico.

El jefe de la Policía Secreta soviética de la época, Nicolai Lejov, arregló todos los detalles del plan para asesinar a Franco, según explica en el citado documento el general soviético tránsfuga Walter Krivitski.

Un intermediario británico, por orden de Lejov, "entró en contacto y envió a un joven inglés, periodista de buena familia, idealista y fanático anti-nazi", según el general soviético. Junto a esas líneas, un agente de contraespionaje británico anotó: "prob Philby" ("probablemente Philby").

La descripción del "joven inglés" se parece mucho a la de Kim Philby. En el momento en el que Lejov imaginó su plan de asesinato, Philby se encontraba en España donde cubría la información de la guerra civil como enviado especial del "Times".

El proyecto de asesinato, sin embargo, nunca se llevó a cabo por motivos que se desconocen y Philby fue llamado a Moscú.

Una Tercera en Construcción









Minutos antes de comenzar la conferencia de Julio Anguita pensé que el corazón se me iba a salir del pecho. Afortunadamente, Julio entra por la puerta acompañado de Agustina y me dice “por mí no tenéis que preocuparos más, empezamos a la hora que digáis y estaremos aquí charlando hasta que se agoten las preguntas”. Ni el Valium es tan efectivo. De repente, el agobio, la ansiedad y esa sensación de ahogamiento que acompaña a quienes organizan actos a los que no saben si van a venir dos o dos mil desapareció fulminantemente. Tras cinco minutos de rigor, comienzo con la presentación.

¿Y después? Colosal. Anguita en estado puro: sinceridad, claridad, datos y una exposición calmada y educada. El silencio se podía cortar con una cuchilla en la Sala de Conferencias del Palacio de los Águila donde el centenar de butacas estaban ocupadas y había gente agolpándose en las esquinas, sentada en el suelo, apoyada en las paredes y más de uno escuchando desde fuera de la sala, al no poder entrar. Dos horas y media escuchando el resumen de un libro que está en camino y una docena de preguntas “que darían para una tesis” como dice antes de contestar una por una.

Sin ningún tipo de dudas, ha sido un honor poder ejercer de anfitrión, en representación de todos mis compañeros y compañeras, de una de las personalidades políticas más importantes de este país. Mucha gente me está parando por la calle estos días para felicitarme por el éxito del acto y todos coinciden en lo mismo: hemos aprendido una barbaridad. La intención no era otra, no pretendíamos hacer un espectáculo sino ofrecer una alternativa sólida, tranquila, educada, formada y no por ello menos revolucionaria. Una alternativa no impuesta sino que ha de ser construida por todos y todas, de ahí que el carácter de convocatoria. Tras un recorrido histórico por esta historia nuestra, comienza desmontando el mito: la república no es cambiar al jefe del Estado, al menos no sólo. Es “la guinda” como dice, pues el programa republicano llega mucho más lejos. Y ahí comienzan los ejes: los derechos humanos, la radicalidad democrática, la apuesta por la paz, la separación entre Iglesia y Estado, la educación y la austeridad… todo un programa sin siglas ni apriorismos… con la única intención de transformar la sociedad. “El que diga que va a poner en marcha el programa comunista es un imbécil, ponga en marcha estos puntos y verán, verán…”.



Y después una cena de todo menos aburrida, como se imaginarán ustedes. Un momento de reflexión donde sale la luz más humana y donde la coherencia y la posición es más clara. No todos los días tiene uno la oportunidad de pasar unas horas con alguien de quien hay tanto que aprender. Tras el regalo que él nos hizo, quisimos obsequiarle con un libro de fotografías de Ciudad Rodrigo y, llegado el momento, nos dio ánimos para el futuro a la vez que nos pedía algo que todos ya sabíamos.

Dice Gorka que no sabe si algún día llegará la Tercera República, yo creo que el futuro está en nuestras manos y que la sociedad será lo que nosotros queramos que sea. Es por eso que, hoy más que nunca, es la ciudadanía quien tiene que ir apostando por avanzar, a través de su participación, en los ejes republicanos que a grandes rasgos tuvimos la oportunidad de dibujar. El resto, dependerá de si somos conscientes de nuestros derechos y nuestros deberes ciudadanos. Son los ciudadanos y las ciudadanas las que han de hacer La República. En eso estamos y para eso era la convocatoria. Ahora queda saber si hay respuestas.

Feliz 2010.

dominbenito.wordpress.com