“Ha pasado un año y no vemos ningún paso importante. Nadie ha sido
arrestado”, señaló Tahir Elci, de la Asociación de Abogados de
Diyarbakir, que reúne a más de 800 defensores en esa ciudad de mayoría
kurda. “Habitualmente, los fiscales y otras autoridades protegen a los
perpetradores, y las víctimas afrontan muchas barreras cuando intentan
hacer justicia”, dijo Elci. “Aun si los responsables no son castigados,
es muy importante que los familiares de las víctimas conozcan la
verdad”.
