Fueron antes las bombas, su estruendo y su destrucción, que el
sonido de las pisadas rebeldes lo que sintieron los madrileños como amenaza de
los que se les venía encima aquel otoño del 36. Semanas antes de aquel 1
de octubre en que Franco asumiera en su persona el mando único del ejército
rebelde y se convirtiera en el nuevo Caudillo de España, los aviones Savoia 81
de Mussolini ya habían asolado con sus bombas las localidades que iban
encontrando en su carrera a Madrid –la historiografía franquista habla de 102
incursiones en el mes de julio- hasta aquel 25 de agosto en el que inició la
descarga directa sobre la capital que, por cierto, contabiliza 191 ataques a
posiciones civiles y estratégicas. Pero estos ya fueron los nazis.
Mostrando entradas con la etiqueta mundo obrero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mundo obrero. Mostrar todas las entradas
8 de noviembre de 2013
18 de octubre de 2013
Sospecha
Benito Rabal (Mundo Obrero)
A finales de los años ochenta, tuve que viajar a Panamá, donde iba a estar trabajando durante un tiempo. Llamé a mi madre para comunicarle cual iba a ser mi próximo paradero y su voz alarmada me sorprendió al otro lado del teléfono: “Hijo, ten mucho cuidado que están en guerra”. Yo en aquella época vivía en Cuba y entonces, para viajar a la mayoría de los países de América Latina, había que hacer escala en Panamá con lo que lo visitaba con bastante frecuencia. Así que intenté tranquilizarla diciéndole que había estado allí hacía escasamente un mes, que no pasaba nada y que los únicos que tenían que preocuparse eran los yankees porque en pocos años les iban a quitar el Canal. Pero mi madre insistió:”No me engañes. Lo he visto por la televisión. Están en medio de una guerra”.
A finales de los años ochenta, tuve que viajar a Panamá, donde iba a estar trabajando durante un tiempo. Llamé a mi madre para comunicarle cual iba a ser mi próximo paradero y su voz alarmada me sorprendió al otro lado del teléfono: “Hijo, ten mucho cuidado que están en guerra”. Yo en aquella época vivía en Cuba y entonces, para viajar a la mayoría de los países de América Latina, había que hacer escala en Panamá con lo que lo visitaba con bastante frecuencia. Así que intenté tranquilizarla diciéndole que había estado allí hacía escasamente un mes, que no pasaba nada y que los únicos que tenían que preocuparse eran los yankees porque en pocos años les iban a quitar el Canal. Pero mi madre insistió:”No me engañes. Lo he visto por la televisión. Están en medio de una guerra”.
20 de julio de 2013
Siempre
Benito Rabal (Mundo Obrero)
El mismo día en que tres militares murieron en una base de la Legión en Almería cuando transportaban explosivos, esto es, en un accidente laboral, en Madrid murieron dos obreros de la construcción al caérseles encima partes de una grúa, esto es, víctimas también de un accidente laboral.
El mismo día en que tres militares murieron en una base de la Legión en Almería cuando transportaban explosivos, esto es, en un accidente laboral, en Madrid murieron dos obreros de la construcción al caérseles encima partes de una grúa, esto es, víctimas también de un accidente laboral.
7 de julio de 2013
¡Si es que escriben como rojos!
Dolores de Redondo
¡Qué insensatos son los comunistas! Andan jugando con Mundo Obrero y después se quejan, cuando saben de sobra que estas cosas las carga el diablo (rojo, claro). Desde su fundación en 1930, miles de personas, camaradas y no camaradas, han entregado sus vidas o han sufrido tortura y cárcel por editar, distribuir o poseer Mundo Obrero.
¡Qué insensatos son los comunistas! Andan jugando con Mundo Obrero y después se quejan, cuando saben de sobra que estas cosas las carga el diablo (rojo, claro). Desde su fundación en 1930, miles de personas, camaradas y no camaradas, han entregado sus vidas o han sufrido tortura y cárcel por editar, distribuir o poseer Mundo Obrero.
23 de junio de 2013
Sí, se puede crear empleo
Ginés Fernández (Mundo Obrero)
La encuesta de población activa del primer trimestre de 2013 superó las expectativas negativas de las cifras del paro en España, como anunciamos en esta sección el número anterior de Mundo Obrero. 6.202.700 personas sin empleo, se han destruido 322.300 empleos en el trimestre, 2.901.100 personas sin empleo con más de un año en esta situación, ya son 1.906.100 hogares con todos sus componentes en paro y uno de cada cuatro parados no cobra ninguna prestación. En porcentajes la tasa de paro se sitúa en el 27,16%, el paro juvenil en el 57,2%, el paro femenino el 27,61% un punto más que el masculino y el paro entre los inmigrantes se sitúa en el 39,21%.
La encuesta de población activa del primer trimestre de 2013 superó las expectativas negativas de las cifras del paro en España, como anunciamos en esta sección el número anterior de Mundo Obrero. 6.202.700 personas sin empleo, se han destruido 322.300 empleos en el trimestre, 2.901.100 personas sin empleo con más de un año en esta situación, ya son 1.906.100 hogares con todos sus componentes en paro y uno de cada cuatro parados no cobra ninguna prestación. En porcentajes la tasa de paro se sitúa en el 27,16%, el paro juvenil en el 57,2%, el paro femenino el 27,61% un punto más que el masculino y el paro entre los inmigrantes se sitúa en el 39,21%.
4 de mayo de 2013
Mitos absurdos sobre el desempleo
Pascual Serrano (Mundo Obrero)
Las reflexiones y argumentaciones en torno al paro por parte de políticos, prensa e incluso gran parte de la opinión pública, suelen arrastrar algunos tópicos absurdos y faltos de lógica. Por ejemplo, la argumentación de eliminar prestaciones sociales para que los beneficiarios no se acomoden en las ayudas y busquen trabajo. Es uno de los razonamientos esgrimidos el pasado 1 de abril por el gobierno de David Cameron para justificar una de las grandes operaciones de recorte del Estado de bienestar en el Reino Unido que contempla la reducción de ayudas a pisos de protección oficial, la limitación de los subsidios y la redefinición de la incapacidad. El ministro de Trabajo y Pensiones, Lain Duncan Smith, y el de Economía, George Osborne, insistieron en que las medidas son "justas porque incentivan el trabajo en lugar de la dependencia social”.
Las reflexiones y argumentaciones en torno al paro por parte de políticos, prensa e incluso gran parte de la opinión pública, suelen arrastrar algunos tópicos absurdos y faltos de lógica. Por ejemplo, la argumentación de eliminar prestaciones sociales para que los beneficiarios no se acomoden en las ayudas y busquen trabajo. Es uno de los razonamientos esgrimidos el pasado 1 de abril por el gobierno de David Cameron para justificar una de las grandes operaciones de recorte del Estado de bienestar en el Reino Unido que contempla la reducción de ayudas a pisos de protección oficial, la limitación de los subsidios y la redefinición de la incapacidad. El ministro de Trabajo y Pensiones, Lain Duncan Smith, y el de Economía, George Osborne, insistieron en que las medidas son "justas porque incentivan el trabajo en lugar de la dependencia social”.
31 de marzo de 2013
Una hueste de un millón
Rafel Pla / Mundo Obrero
Con pocos días de diferencia, un millón de personas firmamos en Internet pidiendo la dimisión del Gobierno de Rajoy, y más de un millón enviamos correos electrónicos instando a la toma en consideración de la ILP contra los deshaucios hipotecarios. Cuando escribo ésto, lo segundo se ha conseguido (aunque aún falta su tramitación), lo primero todavía no ¿Se habrá cumplido cuando ésto se publique?
Con pocos días de diferencia, un millón de personas firmamos en Internet pidiendo la dimisión del Gobierno de Rajoy, y más de un millón enviamos correos electrónicos instando a la toma en consideración de la ILP contra los deshaucios hipotecarios. Cuando escribo ésto, lo segundo se ha conseguido (aunque aún falta su tramitación), lo primero todavía no ¿Se habrá cumplido cuando ésto se publique?
17 de marzo de 2013
Ciberactivismo
Pascual Serrano (Mundo Obrero)
Las nuevas tecnologías, internet, las redes sociales han llegado a la ciudadanía con una aureola de democratización, participación e igualitarismo. No solamente se trataba de aparatitos, formatos y soportes fascinantes tecnológicamente -como toda tecnología innovadora-, sino que además resultaban -en tanto que igualitarias y baratas- libertadoras puesto que rompían el monopolio de la difusión de los grandes grupos de comunicación y las grandes empresas. No se podía pedir más.
Las nuevas tecnologías, internet, las redes sociales han llegado a la ciudadanía con una aureola de democratización, participación e igualitarismo. No solamente se trataba de aparatitos, formatos y soportes fascinantes tecnológicamente -como toda tecnología innovadora-, sino que además resultaban -en tanto que igualitarias y baratas- libertadoras puesto que rompían el monopolio de la difusión de los grandes grupos de comunicación y las grandes empresas. No se podía pedir más.
15 de marzo de 2013
Desconcierto
Benito Rabal (Mundo Obrero)
Ultimamente abrir la prensa, escuchar las noticias en la radio o verlas en la televisión, es sumirse en el desconcierto más absoluto.
Una ministra con aire de mosquita muerta –que ya se sabe, son las peores moscas– a pesar de su aspecto pulcro y su ideología defensora de la familia de toda la vida donde la matrona es equiparable a una celosa ama de llaves, resulta que no se había enterado que en su garaje se guardaba un Jaguar y otros automóviles de lujo y peor procedencia.
Ultimamente abrir la prensa, escuchar las noticias en la radio o verlas en la televisión, es sumirse en el desconcierto más absoluto.
Una ministra con aire de mosquita muerta –que ya se sabe, son las peores moscas– a pesar de su aspecto pulcro y su ideología defensora de la familia de toda la vida donde la matrona es equiparable a una celosa ama de llaves, resulta que no se había enterado que en su garaje se guardaba un Jaguar y otros automóviles de lujo y peor procedencia.
17 de febrero de 2013
Final
Benito Rabal (Mundo Obrero)
Todos lo sabemos. Y quien no lo sepa, al menos lo intuye. Este mundo, de la manera que está organizado, ya no da más de si. Hemos llegado al final y cualquier esfuerzo por mantenerlo no hace sino prolongar el sufrimiento de cientos de miles de personas y aumentar el aniquilamiento de millones de seres humanos, aquellos que no cuentan sino en frías estadísticas, las mismas que hablan de los cinco niños que mueren de hambre cada minuto.
Todos lo sabemos. Y quien no lo sepa, al menos lo intuye. Este mundo, de la manera que está organizado, ya no da más de si. Hemos llegado al final y cualquier esfuerzo por mantenerlo no hace sino prolongar el sufrimiento de cientos de miles de personas y aumentar el aniquilamiento de millones de seres humanos, aquellos que no cuentan sino en frías estadísticas, las mismas que hablan de los cinco niños que mueren de hambre cada minuto.
26 de enero de 2013
Sócrates y Trasímaco

Julio Anguita (Mundo Obrero)
En el libro I de La República de Platón (427- 347 a C.) aparece un diálogo entre Sócrates y Trasímaco, orador y maestro de retórica. En el texto, Trasímaco mantiene que la Justicia es el medio del que se vale el que manda para obtener provecho del que obedece; la justicia no es otra cosa que lo más conveniente para el más fuerte, el cual consigue que los dominados asuman como propios los valores y propuestas del dominador; es decir el poderoso hace pasar por contenido ético de Estado sus propios intereses. Sócrates, sin mostrar desacuerdo con esas afirmaciones, matiza que, en ocasiones, la voluntad del más fuerte transformada en Derecho es de imposible cumplimiento por el autor y beneficiario de la situación.
18 de enero de 2013
Indecencia
Benito Rabal
Siento decirlo así de claro y espero que no se me malinterprete, pero cada vez que estoy asomado a la ventana y veo a los niños bajarse de los coches de sus padres para entrar al colegio de enfrente de mi casa, una especie de calor me sube por todo el cuerpo, como si me hirviera la sangre, y el rostro parece que me quisiera estallar de ira. Y no es por los niños, no se vaya a creer. Adoro a los niños. Yo mismo soy padre de cuatro encantadoras criaturas. ¿Que por qué me asalta la ira ante esa visión? La verdad es que no lo sé, pero para eso estamos aquí, ¿verdad, doctor?.
Siento decirlo así de claro y espero que no se me malinterprete, pero cada vez que estoy asomado a la ventana y veo a los niños bajarse de los coches de sus padres para entrar al colegio de enfrente de mi casa, una especie de calor me sube por todo el cuerpo, como si me hirviera la sangre, y el rostro parece que me quisiera estallar de ira. Y no es por los niños, no se vaya a creer. Adoro a los niños. Yo mismo soy padre de cuatro encantadoras criaturas. ¿Que por qué me asalta la ira ante esa visión? La verdad es que no lo sé, pero para eso estamos aquí, ¿verdad, doctor?.
21 de diciembre de 2012
Dignidad
Benito Rabal (Mundo Obrero)
Me contaba mi padre que de joven, cada vez que emprendía un nuevo trabajo, al decírselo a mi abuelo, éste siempre le respondía con la misma frase: ”Muy bien hijo, trabaja en eso, pero hazlo bien”. Hasta que un día, harto ya de la misma cantinela, mi padre le espetó: “¿Qué pasa? ¿Por qué siempre me dices que lo haga bien? ¿Es qué lo hago mal?”. “No” –le respondió mi abuelo– “Te digo que lo hagas bien para que puedas protestar”.
Me contaba mi padre que de joven, cada vez que emprendía un nuevo trabajo, al decírselo a mi abuelo, éste siempre le respondía con la misma frase: ”Muy bien hijo, trabaja en eso, pero hazlo bien”. Hasta que un día, harto ya de la misma cantinela, mi padre le espetó: “¿Qué pasa? ¿Por qué siempre me dices que lo haga bien? ¿Es qué lo hago mal?”. “No” –le respondió mi abuelo– “Te digo que lo hagas bien para que puedas protestar”.
19 de noviembre de 2012
La Transición, un mito que se descompone
Julio Anguita (Mundo Obrero)
Durante décadas hemos venido escuchando desde fuera e incluso desde dentro de nuestra casa, las excelsitudes de aquella transacción entre dos miedos: el de la orfandad de quienes perdieron al dictador y el de los que habían previsto otra situación muy distinta: la ruptura democrática. Desde entonces la Transición ha sido planteada y aceptada (salvo excepciones) como una operación política modélica por la que se pasó desde una dictadura fascista a un sistema de democracia parlamentaria sin el trauma ni los conflictos inherentes a este tipo de cambios. La realidad que se ha ido imponiendo es que para unos la llamada Transición fue un armisticio necesario para recomponer fuerzas y hegemonizar el proceso y su desarrollo consecuente y para otros, ingenuos, casi el summum consecuente con los sacrificios, luchas, cárceles y mártires que habían jalonado la terrible travesía.
La Constitución que venía a sellar el pacto, redactada entre miedos y pies forzados de obligado acatamiento, contenía en sí misma los embriones de los problemas que hoy están a la vista de todo el mundo. Aceptada la monarquía, vinieron en cascada los demás pies forzados de los que me permito cuatro ejemplos:
- Aceptación del Real Decreto de 22 de Enero de 1977 por el que monarca designaba a su hijo Felipe como Príncipe de Asturias sin esperar a que funcionase el parlamento surgido de unas elecciones. Ante el hecho consumado la Ponencia Constitucional tuvo que acudir a copiar casi en su literalidad, el artículo 60 de l Constitución de 1876. El único cambio consistió en cambiar la palabra “hembra” por la de “mujer”.
- Copiar sin apenas cambios el artículo 37 de la Ley Orgánica del Estado de 1967 y reproducirlo como el 8 de la Constitución.
- Reproducir el artículo 8 de la citada ley franquista en el artículo 56. 3. sobre la inviolabilidad del Jefe del Estado.
- Aceptación de que todavía el Rey no haya cumplimentado lo que le obliga el artículo 61 de la Constitución acerca del acatamiento de la misma por parte del monarca.
Tampoco es ninguna casualidad que la Constitución al hablar de los Derechos Fundamentales en el Título I, vaya describiendo y pormenorizando con rotundidad en los Capítulos I y II, los derechos y libertades de tipo político; una rotundidad que desaparece cuando en el Capítulo III se relacionan bajo el epígrafe de “principios rectores” lo que en la solemne Declaración de Derechos Humanos de la ONU en 1948 se contemplan como Derechos Económicos y Sociales.
Es sorprendente la facilidad con la que la Constitución de 1978 contempla la cesión de soberanía a instancias económicas y políticas a organizaciones e instituciones internacionales. El estudio comparativo con otros países evidencia bien a las claras que tanto la cuestión de la OTAN como la de la CEE estaban en la hoja de ruta de quienes viniendo del franquismo se amoldaron a la nueva situación pero sin perder ni un ápice de su fuerza.
Al contemplar el desarrollo de las políticas económicas y sociales de las últimas décadas no podemos por menos que admitir la hegemonía conservadora en todo el proceso. Una hegemonía que ha venido gobernada tanto por el PSOE como por el PP.
Dejo para último lugar la cuestión de Cataluña. Los hoy se quejan escandalizados de las reivindicaciones de los nacionalismos conservadores (no olvidemos esta peculiaridad clave) deben volver sus ojos al texto constitucional vigente; es confuso y contradictorio como corresponde a un apaño para ir tirando. La Constitución en su artículo 2 dice:
- “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad e la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”
Veamos dos extravagancias del texto:
- ¿Cómo se puede decir que la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española? Todas las constituciones dignas de tal nombre se fundamentan en la llamada Soberanía Nacional; el que se hable de la unidad de España será en todo caso un anhelo, un deseo, pero nunca un fundamento constitucional.
- Pero la madre de todas las confusiones reside en el texto cuando habla de nacionalidades y regiones como dos cosas diferentes. ¿Por qué son unas nacionalidades y otras regiones? ¿En qué se diferencian?
Los redactores no tuvieron más remedio que admitir una evidencia que el franquismo no pudo erradicar: Galicia, Euskadi y Cataluña desde la II República eran consideradas nacionalidades y en consecuencia con una entidad especifica.
Por otra parte, y también desde la II República en un proceso interrumpido por la sedición fascista de 1936, se habían empezado a tramitar estatutos de las regiones pero con una diferencia con los de las nacionalidades.
Fue el “café para todos” el que introdujo la confusión en una cuestión que ya estaba asumida por la memoria colectiva recuperada visiblemente a la muerte de Franco.
El problema se ha vuelto vidrioso por tanto enredo y por tanta dilación. Creo que en estos casos el Derecho a Decidir es una norma de obligado cumplimiento que la Transición no ha podido obviar. De aquella chapuza vienen estos lodos.
Durante décadas hemos venido escuchando desde fuera e incluso desde dentro de nuestra casa, las excelsitudes de aquella transacción entre dos miedos: el de la orfandad de quienes perdieron al dictador y el de los que habían previsto otra situación muy distinta: la ruptura democrática. Desde entonces la Transición ha sido planteada y aceptada (salvo excepciones) como una operación política modélica por la que se pasó desde una dictadura fascista a un sistema de democracia parlamentaria sin el trauma ni los conflictos inherentes a este tipo de cambios. La realidad que se ha ido imponiendo es que para unos la llamada Transición fue un armisticio necesario para recomponer fuerzas y hegemonizar el proceso y su desarrollo consecuente y para otros, ingenuos, casi el summum consecuente con los sacrificios, luchas, cárceles y mártires que habían jalonado la terrible travesía.
La Constitución que venía a sellar el pacto, redactada entre miedos y pies forzados de obligado acatamiento, contenía en sí misma los embriones de los problemas que hoy están a la vista de todo el mundo. Aceptada la monarquía, vinieron en cascada los demás pies forzados de los que me permito cuatro ejemplos:
- Aceptación del Real Decreto de 22 de Enero de 1977 por el que monarca designaba a su hijo Felipe como Príncipe de Asturias sin esperar a que funcionase el parlamento surgido de unas elecciones. Ante el hecho consumado la Ponencia Constitucional tuvo que acudir a copiar casi en su literalidad, el artículo 60 de l Constitución de 1876. El único cambio consistió en cambiar la palabra “hembra” por la de “mujer”.
- Copiar sin apenas cambios el artículo 37 de la Ley Orgánica del Estado de 1967 y reproducirlo como el 8 de la Constitución.
- Reproducir el artículo 8 de la citada ley franquista en el artículo 56. 3. sobre la inviolabilidad del Jefe del Estado.
- Aceptación de que todavía el Rey no haya cumplimentado lo que le obliga el artículo 61 de la Constitución acerca del acatamiento de la misma por parte del monarca.
Tampoco es ninguna casualidad que la Constitución al hablar de los Derechos Fundamentales en el Título I, vaya describiendo y pormenorizando con rotundidad en los Capítulos I y II, los derechos y libertades de tipo político; una rotundidad que desaparece cuando en el Capítulo III se relacionan bajo el epígrafe de “principios rectores” lo que en la solemne Declaración de Derechos Humanos de la ONU en 1948 se contemplan como Derechos Económicos y Sociales.
Es sorprendente la facilidad con la que la Constitución de 1978 contempla la cesión de soberanía a instancias económicas y políticas a organizaciones e instituciones internacionales. El estudio comparativo con otros países evidencia bien a las claras que tanto la cuestión de la OTAN como la de la CEE estaban en la hoja de ruta de quienes viniendo del franquismo se amoldaron a la nueva situación pero sin perder ni un ápice de su fuerza.
Al contemplar el desarrollo de las políticas económicas y sociales de las últimas décadas no podemos por menos que admitir la hegemonía conservadora en todo el proceso. Una hegemonía que ha venido gobernada tanto por el PSOE como por el PP.
Dejo para último lugar la cuestión de Cataluña. Los hoy se quejan escandalizados de las reivindicaciones de los nacionalismos conservadores (no olvidemos esta peculiaridad clave) deben volver sus ojos al texto constitucional vigente; es confuso y contradictorio como corresponde a un apaño para ir tirando. La Constitución en su artículo 2 dice:
- “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad e la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas”
Veamos dos extravagancias del texto:
- ¿Cómo se puede decir que la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española? Todas las constituciones dignas de tal nombre se fundamentan en la llamada Soberanía Nacional; el que se hable de la unidad de España será en todo caso un anhelo, un deseo, pero nunca un fundamento constitucional.
- Pero la madre de todas las confusiones reside en el texto cuando habla de nacionalidades y regiones como dos cosas diferentes. ¿Por qué son unas nacionalidades y otras regiones? ¿En qué se diferencian?
Los redactores no tuvieron más remedio que admitir una evidencia que el franquismo no pudo erradicar: Galicia, Euskadi y Cataluña desde la II República eran consideradas nacionalidades y en consecuencia con una entidad especifica.
Por otra parte, y también desde la II República en un proceso interrumpido por la sedición fascista de 1936, se habían empezado a tramitar estatutos de las regiones pero con una diferencia con los de las nacionalidades.
Fue el “café para todos” el que introdujo la confusión en una cuestión que ya estaba asumida por la memoria colectiva recuperada visiblemente a la muerte de Franco.
El problema se ha vuelto vidrioso por tanto enredo y por tanta dilación. Creo que en estos casos el Derecho a Decidir es una norma de obligado cumplimiento que la Transición no ha podido obviar. De aquella chapuza vienen estos lodos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












.jpg)