Javier Parra (larepublica.es)
Esta semana nos hemos encontrado con la nada sorprendente noticia de que los dirigentes de la trama china de blanqueo de capitales desarticulada con la ‘operación Emperador’, incluido su presunto cabecilla, Gao Ping, quedarían en libertad por un presunto “error” a la hora de detenerlos, declarando la “nulidad absoluta e insubsanable” del auto por el que se acordó su ingreso en prisión.
