LAS CARRERAS UNIVERSITARIAS SE HAN ENCARECIDO UN 291% EN LOS ÚLTIMOS SEIS AÑOSDefender la Universidad como herramienta de futuroNo se trata ahora de construir sólo un movimiento crítico y alternativo desde siempre necesario en el seno de la Universidad, sino de frenar la destrucción de esta como servicio público de formación del conocimiento, la investigación y el desarrollo.
La Declaración de Bolonia partía, entre otras aspiraciones, de ser un instrumento que fomentara la calidad de la institución universitaria y su metodología, e implementar una reforma que, necesaria en cuanto a inversión y mejora de objetivos sociales, no llevó en ningún caso estas metas en su hoja de ruta. Mientras, las voces críticas presagiaban en la creación del dueto grado/master una universidad más elitista, con titulaciones de primera y de segunda clase. Y la verdadera movilidad tan promulgada se ha materializado en el éxodo de nuestros investigadores e investigadoras. El debate económico -como el uso efectivo de recursos públicos y privados que afectan a equidad en el acceso a la universidad (García Laso, 2009)- no se ha abordado sino por las empresas y gobiernos vinculados a una participación en la privatización del servicio público mediante un aumento de la aportación de las familias en el coste de la formación universitaria.