Alejandro Torrús (Público)
Rapadas al cero para censurar su 'libertinaje' y purgadas con aceite
de ricino para depurar su “alma tóxica”, miles de mujeres fueron
exhibidas por las calles y plazas del país durante los años de guerra
civil y posguerra. El castigo del franquismo sobre las mujeres fue
doble. Por “rojas” y por “liberadas”. La dictadura
exigió a las mujeres un exceso de virtud que encarnara un modelo de
decencia y castidad que limpiara la degradación moral republicana.