Alejandro Torrús (Público)
El régimen les dio poder, patrimonio y mano de obra casi esclava. La
transición y la democracia, benevolente como con un hijo pródigo, no les
pidió explicaciones por su pasado ni por el origen de sus riquezas. Su
pasado se diluyó en el presente de la España democrática como un
azucarillo en agua hirviendo y el futuro quedó a sus pies. Son las
grandes empresas que apoyaron a Franco en su cruzada, se beneficiaron de las concesiones estatales, utilizaron mano de obra casi esclava de presos republicanos
y sentaron en sus consejos de administración a los exministros del
régimen. Esta es la historia de los que una vez que el caudillo de
España murió se autodefinieron como “demócratas de toda la vida”.
