Antonio Martínez Lara
(laicismo.org) / UCR
Viendo
a los ricos cada día más ricos e impunes y a más personas mucho más
pobres desahuciadas y endeudadas, gritamos que lo que hoy sufrimos no es
una crisis sino una estafa y una sinrazón con violencia. Lo más
lamentable de todo es que la gran mayoría de quienes la compadecemos
apenas distinguimos la naturaleza ideológica de dicha estafa o atraco.
Se empieza a intuir que todo tiene que ver con eso del neoliberalismo y la dictadura de los mercados. Pero esa intuición nos sirve de poco si no le ponemos nombres a los personajes y luces a los hechos de tan brutal agresión.
Tratemos de verlo relacionando el citado neoliberalismo, con: el Banco
Ambrosiano, el capitalismo popular de la señora Thacher, Escuela de
Chicago en Chile, la muerte del Papa Luciani , Wojtila y Pinochet, Opus
Dei y otros poderes, competitividad y esfuerzo personal, la deuda,
islamismo radical, más un largo etcétera que puede acabar entre otros en
Trillo, enemigo, Fernández Díaz, Cotino, deshaucio o Zoído y estatuas. No es casual se entremezclen tantas alusiones a personas e instancias religiosas con lo neoliberal.
Y es que esa mayoría perjudicada rara vez repara en la sutil alianza
que mantienen: las corporaciones financieras, los medios de
in-comunicación, parte decisoria del ámbito político-judicial, y
elementos desmovilizadores tradicionales y/o religiosos sectarios.
Conociendo la complicidad compleja de tal entramado, tal vez podemos:
aliviar nuestra confusión develando insidias, capotear nuestra
impotencia y superar el miedo que paraliza.