Homenaje a Marcos Ana. Presentación de la película: "Marcos con eme de memoria", de Javi Larrauri
30 octubre 2012, 18:30 h
Madrid
Lugar: Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, C/ Noviciado, 3
“Marcos con eme de memoria” hace un recorrido sobre la figura y obra de Marcos Ana, repasando su militancia antifranquista, su faceta como poeta o sus reflexiones acerca de diversos temas como la Memoria Histórica el 15M.
Esta obra audiovisual surge entroncada al proyecto plástico de igual nombre y recoge igualmente imágenes de dicho proceso de creación inspirado en Marcos Ana.
Duración: 56 minutos
Año de producción: 2012
Música: BeñatIparraguirre y Pepe dela Antonia.
INTERVIENEN:
EL RECTOR DE LA UCM: JOSÈ CARRILLO MENÈNDEZ
JAIME RUIZ: Presidente de AMESDE
MARCOS ANA: Protagonista de la película
JAVI LARRAURI: Director
OTROS AMIGOS DEL HOMENAJEADO
30 de octubre de 2012
El Parlamento navarro rechaza dar su apoyo al inicio de un proceso constituyente de una República federal en España
El Parlamento navarro rechaza dar su apoyo al inicio de un proceso constituyente de una República federal en España
El Parlamento de Navarra ha rechazado dar su apoyo al inicio de un proceso político-constituyente de una República federal y solidaria en el conjunto de España "desde el ejercicio del derecho a decidir de la ciudadanía navarra". La propuesta, iniciativa de I-E, ha contado con los votos en contra de UPN, PSN y PPN y a favor, del resto: Izquierda-Ezkerra, Nafarroa Bai y Bildu
Texto de la moción:
Acerca de la necesidad de iniciar un proceso político constituyente de una República Federal y solidaria en el estado español desde el ejercicio del derecho a decidir de la ciudadanía navarra. RECHAZADA
Justificación
La actual fase de desarrollo del capitalismo global ha empujado a numerosos estados-nación europeos, a sus modelos de pactos sociales y a su funcionamiento político como democracias representativas a un escenario de crisis profunda y acelerada.
Los clásicos estados-nación, y la política que en ellos se ha venido desarrollando, están hoy crecientemente desacreditados ante una ciudadanía que observa, entre el desconcierto y la indignación, cómo sus democracias representativas son impotentes ante los dictados de los mercados y el capitalismo global.
Unos mercados que han secuestrado instituciones claves para la toma de decisiones, como el Banco Central Europeo, que disponen de medios para someter la política democrática a sus dictados, y que han decidido imponer una drástica devaluación del modelo social europeo en el marco de desarrollo del capitalismo global.
Este proceso se está imponiendo con singular agresividad en algunos estados del sur de Europa. Es el caso de Grecia, Portugal, Irlanda, Italia o España.
Con la crisis de los estados-nación aparece la crisis de la política y de los pactos sociales gestionados en ese marco durante décadas.
Es la deslegitimación de una política incapaz de defender frente a la dictadura del capital los derechos democráticos, sociales y laborales.
Desde Izquierda-Ezkerra defendemos que la forma adecuada de encarar esta crisis sistémica para por politizar el conflicto social mediante una participación masiva y directa dela ciudadanía en la política democrática.
Estamos hablando de democracia participativa y de iniciar, ante el golpe antidemocrático de los mercados, un proceso político constituyente para defender la democracia y los derechos sociales.
Este proceso debe legitimarse en la democracia participativa, respetar el derecho a decidir de la ciudadanía y de los pueblos del estado, y materializar una República federal y solidaria que asegure los derechos democráticos y sociales.
Es por ello que el grupo parlamentario de Izquierda-Ezkerra propone la siguiente
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
El Parlamento de Navarra acuerda dar su apoyo al inicio de un proceso político constituyente de una República federal y solidaria en el estado español, desde el ejercicio del derecho a decidir de la ciudadanía navarra.
El Parlamento de Navarra ha rechazado dar su apoyo al inicio de un proceso político-constituyente de una República federal y solidaria en el conjunto de España "desde el ejercicio del derecho a decidir de la ciudadanía navarra". La propuesta, iniciativa de I-E, ha contado con los votos en contra de UPN, PSN y PPN y a favor, del resto: Izquierda-Ezkerra, Nafarroa Bai y Bildu
Texto de la moción:
Acerca de la necesidad de iniciar un proceso político constituyente de una República Federal y solidaria en el estado español desde el ejercicio del derecho a decidir de la ciudadanía navarra. RECHAZADA
Justificación
La actual fase de desarrollo del capitalismo global ha empujado a numerosos estados-nación europeos, a sus modelos de pactos sociales y a su funcionamiento político como democracias representativas a un escenario de crisis profunda y acelerada.
Los clásicos estados-nación, y la política que en ellos se ha venido desarrollando, están hoy crecientemente desacreditados ante una ciudadanía que observa, entre el desconcierto y la indignación, cómo sus democracias representativas son impotentes ante los dictados de los mercados y el capitalismo global.
Unos mercados que han secuestrado instituciones claves para la toma de decisiones, como el Banco Central Europeo, que disponen de medios para someter la política democrática a sus dictados, y que han decidido imponer una drástica devaluación del modelo social europeo en el marco de desarrollo del capitalismo global.
Este proceso se está imponiendo con singular agresividad en algunos estados del sur de Europa. Es el caso de Grecia, Portugal, Irlanda, Italia o España.
Con la crisis de los estados-nación aparece la crisis de la política y de los pactos sociales gestionados en ese marco durante décadas.
Es la deslegitimación de una política incapaz de defender frente a la dictadura del capital los derechos democráticos, sociales y laborales.
Desde Izquierda-Ezkerra defendemos que la forma adecuada de encarar esta crisis sistémica para por politizar el conflicto social mediante una participación masiva y directa dela ciudadanía en la política democrática.
Estamos hablando de democracia participativa y de iniciar, ante el golpe antidemocrático de los mercados, un proceso político constituyente para defender la democracia y los derechos sociales.
Este proceso debe legitimarse en la democracia participativa, respetar el derecho a decidir de la ciudadanía y de los pueblos del estado, y materializar una República federal y solidaria que asegure los derechos democráticos y sociales.
Es por ello que el grupo parlamentario de Izquierda-Ezkerra propone la siguiente
PROPUESTA DE RESOLUCIÓN
El Parlamento de Navarra acuerda dar su apoyo al inicio de un proceso político constituyente de una República federal y solidaria en el estado español, desde el ejercicio del derecho a decidir de la ciudadanía navarra.
Sentencia absolutoria por hacer fotos a antidisturbios
Sentencia absolutoria por hacer fotos a antidisturbios
octubre 29, 2012
El Juzgado considera que puede fotografiarse una actuación policial si la finalidad es legítima.
La fotógrafa Tamara Sánchez, que estaba realizando fotos en la Marcha de Parados el pasado 19 de julio a su paso por el túnel de Guadarrama en su camino a Madrid, ha sido absuelta de la falta de que venía siendo acusada por la Guardia Civil.
La sentencia del Juzgado de Instrucción nº 2 de Segovia argumenta que puede fotografiarse una actuación policial si la finalidad es legítima, entendiendo por tal según doctrina del Tribunal Constitucional, supuestos de relevancia pública o los casos en los que la grabación pretenda evitar o descubrir hechos delictivos, sin que “las limitaciones policiales a estos derechos por ‘razones de seguridad ciudadana’ sean tan amplias”, como esgrimió el oficial de la Guardia Civil denunciante.
Asimismo se argumenta la irrelevancia penal de una eventual orden policial para que la fotógrafa dejara de hacer fotos, por posible vulneración de la intimidad de los agentes actuantes, pues dicho “ataque a la intimidad no se habría producido todavía, sino que el requerimiento es preventivo y previo a una ulterior actuación que no se ha producido en el momento del requerimiento”.
Durante el juicio el oficial de la Guardia Civil decidió mantener la acusación a pesar de que la Fiscal pidió la absolución, al no apreciar norma ninguna que obligara a la fotógrafa a entregar su cámara al oficial para que visionara las fotos y borrara las que estimara “comprometedoras”.
El abogado defensor pidió la absolución para la fotógrafa al encontrarse ejerciendo el derecho fundamental a comunicar (y recibir) información veraz por cualquier medio de difusión (art. 20, 1 d) de la Constitución), y la Sentencia núm. 6/1981 del Tribunal Constitucional, que dice claramente que de este derecho fundamental gozan todos los ciudadanos, no solo los profesionales de la información.
La sentencia hace asimismo un interesante excurso sobre la legitimidad de los agentes de la autoridad en un estado democrático de derecho, donde “no toda orden emanada de un agente de las FCSE debe ser acatada ciegamente en pro del principio de seguridad”, debiendo ser analizada “en cada caso cuando un ciudadano no se enfrenta violentamente ni se niega injustificadamente a obedecer una orden sino que la discute de modo pacífico y al menos racionalmente fundado”, recordándonos asimismo que el estado de derecho se construye mediante la vinculación de todas las personas públicas y privadas a la ley, donde esta tiene por objetivo el reconocimiento y tutela de los derechos fundamentales.
En opinión del abogado defensor, “estamos ante un supuesto de arbitrariedad y abuso policial que simplemente esta vez no les ha salido bien, pero en muchas ocasiones las actuaciones policiales impiden el ejercicio de derechos fundamentales básicos, como el de reunión o manifestación, o la libertad de expresión e información, derechos que son esenciales para la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos, por lo que actitudes como la de Tamara, que viene fotografiando e informando de toda esta actividad ciudadana desde mayo de 2011, son simplemente admirables y dignas de proteger e incluso promover, animando a todos los ciudadanos a convertirse en informadores de los demás usando sus cámaras, móviles, etc.”.
fuente: rebelion.org
octubre 29, 2012
El Juzgado considera que puede fotografiarse una actuación policial si la finalidad es legítima.
La fotógrafa Tamara Sánchez, que estaba realizando fotos en la Marcha de Parados el pasado 19 de julio a su paso por el túnel de Guadarrama en su camino a Madrid, ha sido absuelta de la falta de que venía siendo acusada por la Guardia Civil.
La sentencia del Juzgado de Instrucción nº 2 de Segovia argumenta que puede fotografiarse una actuación policial si la finalidad es legítima, entendiendo por tal según doctrina del Tribunal Constitucional, supuestos de relevancia pública o los casos en los que la grabación pretenda evitar o descubrir hechos delictivos, sin que “las limitaciones policiales a estos derechos por ‘razones de seguridad ciudadana’ sean tan amplias”, como esgrimió el oficial de la Guardia Civil denunciante.
Asimismo se argumenta la irrelevancia penal de una eventual orden policial para que la fotógrafa dejara de hacer fotos, por posible vulneración de la intimidad de los agentes actuantes, pues dicho “ataque a la intimidad no se habría producido todavía, sino que el requerimiento es preventivo y previo a una ulterior actuación que no se ha producido en el momento del requerimiento”.
Durante el juicio el oficial de la Guardia Civil decidió mantener la acusación a pesar de que la Fiscal pidió la absolución, al no apreciar norma ninguna que obligara a la fotógrafa a entregar su cámara al oficial para que visionara las fotos y borrara las que estimara “comprometedoras”.
El abogado defensor pidió la absolución para la fotógrafa al encontrarse ejerciendo el derecho fundamental a comunicar (y recibir) información veraz por cualquier medio de difusión (art. 20, 1 d) de la Constitución), y la Sentencia núm. 6/1981 del Tribunal Constitucional, que dice claramente que de este derecho fundamental gozan todos los ciudadanos, no solo los profesionales de la información.
La sentencia hace asimismo un interesante excurso sobre la legitimidad de los agentes de la autoridad en un estado democrático de derecho, donde “no toda orden emanada de un agente de las FCSE debe ser acatada ciegamente en pro del principio de seguridad”, debiendo ser analizada “en cada caso cuando un ciudadano no se enfrenta violentamente ni se niega injustificadamente a obedecer una orden sino que la discute de modo pacífico y al menos racionalmente fundado”, recordándonos asimismo que el estado de derecho se construye mediante la vinculación de todas las personas públicas y privadas a la ley, donde esta tiene por objetivo el reconocimiento y tutela de los derechos fundamentales.
En opinión del abogado defensor, “estamos ante un supuesto de arbitrariedad y abuso policial que simplemente esta vez no les ha salido bien, pero en muchas ocasiones las actuaciones policiales impiden el ejercicio de derechos fundamentales básicos, como el de reunión o manifestación, o la libertad de expresión e información, derechos que son esenciales para la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos, por lo que actitudes como la de Tamara, que viene fotografiando e informando de toda esta actividad ciudadana desde mayo de 2011, son simplemente admirables y dignas de proteger e incluso promover, animando a todos los ciudadanos a convertirse en informadores de los demás usando sus cámaras, móviles, etc.”.
fuente: rebelion.org
Elecciones gallegas: un episodio en el proceso de descomposición del actual régimen político español de la IIª Restauración borbónica. Entrevista a Xosé Manuel Beiras
Entrevista a Xosé Manuel Beiras
Escrito por Daniel Raventós
Lunes, 29 de Octubre de 2012 00:00
Elecciones gallegas: un episodio en el proceso de descomposición del actual régimen político español de la IIª Restauración borbónica.
Después de las elecciones gallegas del pasado 21 de octubre, en las que irrumpió con especial contundencia la coalición de izquierda nacionalista gallega, Alternativa Galega de Esquerda, Xosé Manuel Beiras, el político más conocido y auténtico motor de esta coalición, se retiró al sur de la península a descansar para “recuperarme del correlativo dispendio de energías cada vez más escasas y no renovables”, como él mismo dice en la siguiente entrevista. Pero durante esta imprescindible recuperación de fuerzas, contestó muy detenidamente a las preguntas que para la revista "Sin Permiso" le realizó Daniel Raventós.
En primer lugar, ¿puedes hacernos una valoración de las elecciones gallegas del pasado 21 de octubre? Aclaración previa: lo haré con el prisma óptico de la Alternativa Galega de Esquerda (AGE), tratando de que mi valoración resulte objetiva, es decir, intelectualmente rigurosa y veraz, pero sin pretender que sea 'neutral', dado que soy un ciudadano directa y personalmente implicado como candidato en esas elecciones. En ese combate electoral, la AGE se había fijado dos objetivos primordiales: primero, activar el voto de la izquierda social que se sentía huérfana de representantes fiables en la cámara legislativa gallega y, segundo, contribuir así a desalojar a la 'brigada de demoliciones, limpieza étnica, ecocidio y socialicidio' -es decir, el PP- de la mayoría parlamentaria y la ocupación de la Xunta de Galiza. El logro del primer objetivo dependía exclusivamente de nosotros (AGE), en cambio el segundo no. A la vista de los resultados, creo que el primero lo hemos alcanzado en una medida muy superior a la más optimista de las previsiones verosímiles al comienzo de la España -puede decirse incluso, en ejercicio de humor paródico, que hemos cumplido una 'misión imposible'. Por contra, resulta evidente que el segundo no se ha logrado. Pero, ¿cuál es la razón de ese desenlace aparentemente contradictorio? En apretada síntesis: en sólo unas pocas semanas a partir de nuestra inaugural aparición en escena, hemos logrado reactivar y obtener el apoyo de un enorme segmento del electorado desencantado y defraudado que, de no haber surgido la AGE, habría engrosado la abstención -saltamos de cero a 9 diputados (que por menos de 200 votos no han sido 10), con más de 210.000 votos equivalentes a más del 13% del total emitido; pero no ha sido suficiente para compensar el desplome de las opciones (PSdG-PSOE y BNG) que habían estado formalmente en la oposición parlamentaria al PP durante la legislatura pasada, y que habían sido gobierno bipartito en la precedente.
Pero la izquierda ha tenido un avance proporcionalmente significativo en las reciente elecciones, ¿no es así?
Efectivamente, porque además de lo que acabo de decir, conviene reparar en dos hechos significativos. Primero: en la pasada legislatura, a la izquierda del PSOE sólo había 12 diputados (los del BNG); ahora hay 16 (7 del BNG y 9 de la AGE). Cierto que el PP pasa de tener la mayoría 'por los pelos' (38 = la mitad más 1) a obtener tres más, pero eso me parece irrelevante: lo relevante es que conserva la Xunta para 'gobernar' contra los ciudadanos del común, y para ello le bastaría con el apoyo de los 38 de la mayoría estricta que seguirían actuando como androides descerebrados y amorales, tal como ya hicieron en la legislatura anterior. En cambio, nuestra irrupción en el Parlamento va a cambiar rotundamente el guión: vamos a pelear irrenunciablemente en defensa de la mayoría social agredida por el chivo emisario de la plutocracia, en ningún caso vamos a participar en 'compromisos podridos', como diría Oskar Lafontaine, y no vamos a esperar por la acción de la Xunta para actuar nosotros a la contra como hace la oposición convencional, sino que vamos a tomar la iniciativa para restablecer el rol genuino de la cámara de representantes y forzar al gobierno a ser ostensiblemente la 'contra' a las iniciativas que trasladaremos desde donde se elaboran, es decir, en las plataformas de la ciudadanía más activa y combativa.
El segundo hecho significativo consiste en que el respaldo electoral conseguido por la AGE no lo ha sido 'a costa de' BNG y/o PSOE: la inmensa mayoría de esos electores en ningún caso los habrían votado a ellos, sino que es un electorado que definitivamente perdieron por no haber sido realmente oposición rotunda al PP en la legislatura pasada. Por cierto que cada uno de nuestros escaños ha 'costado' cerca de 25.000 votos, frente a 15.000 de cada uno del PP; si los nuestros tuviesen ese 'coste' de 15.000 votos, tendríamos exactamente 14 diputados; y viceversa, si cada escaño del PP 'costase' lo que los nuestros, el PP no tendría la mayoría en el Parlamento: he ahí una muestra elocuente del efecto perverso da la llamada regla de d'Hondt.
ANG ha sido la candidatura más votada en ciudades como A Coruña y Compostela. Unos resultados excepcionales.
Y también la más votada en Ferrol (en esta ciudad empatados con el PSOE) y en una veintena de municipios más de la Galiza occidental. Sí, algo excepcional.
¿Cuáles eran todas las fuerzas políticas que entraban en la coalición? ¿Ha habido problemas de entendimiento, dadas las distintas sensibilidades, en algún momento, o la campaña ha resultado tranquila en este aspecto?
El planteamiento inicial abarcaba un espectro más amplio del que finalmente configuró la AGE. La iniciativa partió de Anova–Irmandade Nacionalista, una organización asamblearia de nuevo diseño, nutrida de ciudadan@s nacionalistas de izquierda, forjada mediante un proceso comenzado en marzo de este mismo año y abordado de abajo arriba, promoviendo la creación de asambleas abiertas sin ningún 'plato precocinado' a lo largo y ancho del país, que a finales de mayo se aproximaban al medio centenar y, en ese punto, decidieron constituir una coordinadora provisional a nivel nacional, que convocó una Asamblea constituyente para el 14 de julio.
Recién nacida Anova en ese día, yo mismo, elegido su Portavoz nacional, lancé un mensaje en Compostela el 25 de julio, durante nuestro acto de presentación pública y celebración del Día da Patria Galega. En ese mensaje propuse construir un frente amplio electoral capaz de dar una réplica rotunda a los desmanes del PP en el Parlamento y la Xunta de Galiza y desalojarlo así del poder en las instituciones autonómicas. Esa invitación iba dirigida, por una parte, a la red de movimientos y organizaciones sindicales, sociales y civiles existentes en la sociedad civil gallega mucho más densa y activa de lo que se suele creer desde fuera del país- que ya estaban promoviendo un proceso acumulativo de rebelión cívica, y por otra parte a los grupos políticos nacionalistas que no se habían integrado en Anova -incluso al propio BNG- y también a las fuerzas de izquierda incardinadas en organizaciones de ámbito estatal, siempre que asumiesen el derecho de autodeterminación de la nación gallega. Obviamente, este último destinatario de nuestra propuesta era tácitamente Esquerda Unida de Galicia -que inmediatamente hizo pública su disposición a participar en la construcción de ese frente amplio electoral.
Estaba previsto poner en obra ese proceso de confluencia en septiembre, pero la convocatoria de las elecciones, realizada por la Xunta 'a traición' en los últimos días de agosto, obligó a acelerar el proceso de diálogo y confluencia, y comprimirlo en los tan sólo diez días que las normas concedían para formalizar una coalición electoral -con otros diez para elaborar y registrar las candidaturas- así que reiteramos de inmediato nuestra propuesta de frente amplio, dirigiéndonos esta vez ya formalmente a cada uno de los interlocutores invitados a dialogar. EUG lo aceptó instantáneamente, y entró en diálogo con nosotros sin plantear la exclusión de ningún otro de los convidados. La dirección del colectivo nacionalista Compromiso por Galiza (CpG) - integrado por el grupo de centro-izquierda Máis Galiza (+G), el de centro-derecha Acción Galega (AG) y el ecologista y galleguista Espazo Ecosocialista- aceptaba coaligarse con Anova, pero excluía a EUG -aunque la víspera de expirar el plazo para inscribir la coalición sus bases enmendaron la postura de su dirección, demasiado tarde ya para renegociar los términos de la coalición acordados por Anova y EUG. La dirección del BNG, sin tan siquiera hacer la menor consulta a sus bases, se apresuró a hacer público su rechazo de la propuesta y la descalificación de los proponentes.
En semejante escenario, Anova y EUG decidimos registrar nuestra coalición como 'coalición técnica', con el rótulo de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), incluyendo en el documento de nuestro acuerdo una cláusula que abría la puerta a la incorporación de otros grupos durante los siguientes diez días disponibles para la confección y registro de las candidaturas. Esa cláusula permitió que se incorporasen a la coalición el Espazo Ecosocialista y también EQUO, y que militantes de esos dos grupos figurasen en las candidaturas de AGE -colectivos, ambos, que seguidamente participarían muy activamente en la campaña electoral. Y así quedó configurada finalmente la coalición AGE.
En cuanto a problemas de entendimiento recíproco entre EUG y Anova, debo decir que hubo inicialmente dificultades lógicas: culturas políticas diferentes, prismas ideológicos no idénticos, arriesgado ensayo de atravesar recíprocamente la divisoria entre 'nacionalismo' y 'españolismo' convertida desde el tardo-franquismo en una frontera infranqueable -poco menos que un 'tabú'- y carencia de experiencias previas de colaboración política entre nosotros, fuera de acciones unitarias en determinadas movilizaciones. Pero esas dificultades surgieron, y se resolvieron satisfactoriamente, en la fase de negociación de las condiciones y postulados de la coalición y de diseño de la campaña: en absoluto continuaron existiendo durante la campaña electoral. Las claves estuvieron en que compartimos unas bases programáticas comunes, la identificación del enemigo principal como objetivo primordial de nuestro combate, la defensa del común ciudadano brutalmente agredido por el poder como razón suprema de nuestra alianza, y la recíproca generosidad como condición necesaria para alcanzar la indispensable confianza mutua -sin lo cual éramos conscientes de que no conseguiríamos ganar credibilidad e infundir confianza en una
ciudadanía desencantada de los representantes políticos 'al uso'. Y una vez puestos a caminar, las relaciones personales, tanto individuales entre los candidatos de una y otra formación, como grupales entre las bases militantes respectivas, avanzaron en creciente sintonía y camaradería.
Incluso los discursos peculiares respectivos -más clasista-obrerista el de EU, más inclusivo el de Anova en términos de claves identitarias y mayoría social- fueron experimentando un proceso de progresiva ósmosis a medida que se sucedían los actos y mítines. Yo estoy muy satisfecho, además de sinceramente y gratamente sorprendido.
¿Qué repercusión crees que van a tener los resultados gallegos para el conjunto del Reino?
No lo sé, y no dispongo de elementos fiables de juicio para aventurar un vaticinio. Lo que si sé, en cambio -y saberlo por anticipado fue un elemento crucial de la diagnosis en la que se basó nuestra arriesgada propuesta de un frente amplio- es que estas elecciones gallegas no se podían analizar y afrontar, solo ni incluso primordialmente, en claves de dinámica política interna gallega, sino como un episodio en el proceso de descomposición del actual régimen político español de la IIª Restauración borbónica -proceso análogo, en contextos socio-históricos diferentes, al del tardofranquismo, por una parte, y por otra, al de la fase agónica de la Iª Restauración, que desembocaron, el segundo, en la IIª República y, el primero, en el fraude de la transición suplantadora de la Ruptura Democrática por la que luchaba la ciudadanía anti-fascista y antifranquista.
Y la conciencia de que había que aprender de ambos precedentes, para incardinar todos los combates políticos, incluidos los electorales, en el horizonte de una necesaria ruptura democrática con el podrido régimen actual -y que eso implica una estrategia a nivel de Estado, y actualmente también de la perversa UE, en la que los nacionalismos emancipadores gallego, euskaldún y catalán no pueden permitirse el lujo de practicar el aislacionismo. Y también quiero dar mi opinión de que quienes crean que, por el simple hecho de que el PP haya conseguido atrincherarse de momento en la Xunta de Galiza, eso vaya a darle un balón de oxígeno en el escenario gallego y en el estatal, se equivoca de medio a medio. Yo advertí a Feijóo, durante la campaña, de que si creía que, en la hipótesis de mantenerse al frente de la 'brigada de demolición' en la Xunta, iba a cesar el asedio de los ciudadanos en rebelión contra su política etnocida y, en el trasfondo, homicida, estaba completamente equivocado. Con nuestra irrupción en el Parlamento, vamos a retroalimentar esa rebelión cívica: es lo menos que vamos a lograr. Yo le advertí de que, cuando él enunciaba el falaz dilema entre “yo o el caos”, los ciudadanos desalienados descifraban la realidad oculta bajo esa falacia: “yo soy el caos”. Su mandato anterior había provocado el caos en la sociedad gallega: un ulterior mandato sólo conseguiría reduplicar ese caos. Días después, el compañero Stavros, de Syriza, en el multitudinario mitin internacionalista que celebramos en A Coruña, corroboraba ese mismo diagnóstico, y con ese mismo juego de expresiones, en claves de la situación actual en Grecia.
¿Cómo valoras los resultados en la Comunidad Autónoma Vasca que hubo el mismo día en que se realizaban las elecciones gallegas?
Estos días estoy intentando reponerme del frenético ritmo de actividad, absolutamente impropio de mi edad, al que me sometí durante la campaña electoral, en la que reiteradamente me 'pasé de revoluciones' -me refiero a mi motor orgánico, claro está, y no al proceso sociopolítico en curso- y recuperarme del correlativo dispendio de energías cada vez más escasas y no renovables. De modo que todavía no he tenido ocasión ni tiempo para informarme adecuadamente y cambiar impresiones con mis amigos de la izquierda abertzale -y también del ala izquierda del propio PNV. Así que sólo puedo hacer un par de apuntes. Primero, que la arrolladora “enxurrada” electoral del nacionalismo vasco se confirmó. Segundo, que infelizmente (?) la izquierda no superó al PNV. El signo de interrogación entre paréntesis indica que no tengo claro que la correlación de fuerzas electoralmente resultante entre ambas alas del abertzalismo vaya a resultar menos favorable para el proyecto estratégico de su izquierda que la inversa -y ese proyecto estratégico me parece más importante que gobernar o no en las actuales instituciones de la Comunidad Autónoma de tres de los siete territorios de Euskalherría, que están, 'mutatis mutandis' tan periclitadas como las gallegas o las catalanas como fórmulas de 'autogobierno'.
En unas declaraciones después de las elecciones decías "estamos en un periodo y coyuntura histórica, en que no se sabe cuánto va a durar este régimen político", aunque ya te has referido antes a ello, ¿puedes explicarnos más detenidamente lo que quieres decir con tan contundente expresión?
Creo que esta pregunta está respondida en gran medida, como efectivamente ya dices, en una de mis respuestas anteriores. Solo añadiré mi convicción de que, o los ciudadanos ejercientes como tales acabamos con este régimen podrido en el que la Constitución que algunos no votamos pero defendimos después frente sus cocineros transmutados en dinamiteros, ya no está vigente en sus contenidos normativos más importantes, o de otro modo no habrá posibilidad de que Celtiberia deje de ser el “corral nublado” y la “deformación aberrante de la cultura europea” que denunciaba Max Estrella, el protagonista del esperpento de Valle-Inclán titulado “Luces de Bohemia”, escrito en pleno período de descomposición de la Iª Restauración borbónica, precisamente.
Xosé-Manuel Beiras, es el más destacado dirigente de la izquierda nacionalista gallega. Ahora milita en Anova. Catedrático de economía en la Universidad de Santiago de Compostela, ha sido uno de los políticos.
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Fuente: Sin Permiso
Escrito por Daniel Raventós
Lunes, 29 de Octubre de 2012 00:00
Elecciones gallegas: un episodio en el proceso de descomposición del actual régimen político español de la IIª Restauración borbónica.
Después de las elecciones gallegas del pasado 21 de octubre, en las que irrumpió con especial contundencia la coalición de izquierda nacionalista gallega, Alternativa Galega de Esquerda, Xosé Manuel Beiras, el político más conocido y auténtico motor de esta coalición, se retiró al sur de la península a descansar para “recuperarme del correlativo dispendio de energías cada vez más escasas y no renovables”, como él mismo dice en la siguiente entrevista. Pero durante esta imprescindible recuperación de fuerzas, contestó muy detenidamente a las preguntas que para la revista "Sin Permiso" le realizó Daniel Raventós.
En primer lugar, ¿puedes hacernos una valoración de las elecciones gallegas del pasado 21 de octubre? Aclaración previa: lo haré con el prisma óptico de la Alternativa Galega de Esquerda (AGE), tratando de que mi valoración resulte objetiva, es decir, intelectualmente rigurosa y veraz, pero sin pretender que sea 'neutral', dado que soy un ciudadano directa y personalmente implicado como candidato en esas elecciones. En ese combate electoral, la AGE se había fijado dos objetivos primordiales: primero, activar el voto de la izquierda social que se sentía huérfana de representantes fiables en la cámara legislativa gallega y, segundo, contribuir así a desalojar a la 'brigada de demoliciones, limpieza étnica, ecocidio y socialicidio' -es decir, el PP- de la mayoría parlamentaria y la ocupación de la Xunta de Galiza. El logro del primer objetivo dependía exclusivamente de nosotros (AGE), en cambio el segundo no. A la vista de los resultados, creo que el primero lo hemos alcanzado en una medida muy superior a la más optimista de las previsiones verosímiles al comienzo de la España -puede decirse incluso, en ejercicio de humor paródico, que hemos cumplido una 'misión imposible'. Por contra, resulta evidente que el segundo no se ha logrado. Pero, ¿cuál es la razón de ese desenlace aparentemente contradictorio? En apretada síntesis: en sólo unas pocas semanas a partir de nuestra inaugural aparición en escena, hemos logrado reactivar y obtener el apoyo de un enorme segmento del electorado desencantado y defraudado que, de no haber surgido la AGE, habría engrosado la abstención -saltamos de cero a 9 diputados (que por menos de 200 votos no han sido 10), con más de 210.000 votos equivalentes a más del 13% del total emitido; pero no ha sido suficiente para compensar el desplome de las opciones (PSdG-PSOE y BNG) que habían estado formalmente en la oposición parlamentaria al PP durante la legislatura pasada, y que habían sido gobierno bipartito en la precedente.
Pero la izquierda ha tenido un avance proporcionalmente significativo en las reciente elecciones, ¿no es así?
Efectivamente, porque además de lo que acabo de decir, conviene reparar en dos hechos significativos. Primero: en la pasada legislatura, a la izquierda del PSOE sólo había 12 diputados (los del BNG); ahora hay 16 (7 del BNG y 9 de la AGE). Cierto que el PP pasa de tener la mayoría 'por los pelos' (38 = la mitad más 1) a obtener tres más, pero eso me parece irrelevante: lo relevante es que conserva la Xunta para 'gobernar' contra los ciudadanos del común, y para ello le bastaría con el apoyo de los 38 de la mayoría estricta que seguirían actuando como androides descerebrados y amorales, tal como ya hicieron en la legislatura anterior. En cambio, nuestra irrupción en el Parlamento va a cambiar rotundamente el guión: vamos a pelear irrenunciablemente en defensa de la mayoría social agredida por el chivo emisario de la plutocracia, en ningún caso vamos a participar en 'compromisos podridos', como diría Oskar Lafontaine, y no vamos a esperar por la acción de la Xunta para actuar nosotros a la contra como hace la oposición convencional, sino que vamos a tomar la iniciativa para restablecer el rol genuino de la cámara de representantes y forzar al gobierno a ser ostensiblemente la 'contra' a las iniciativas que trasladaremos desde donde se elaboran, es decir, en las plataformas de la ciudadanía más activa y combativa.
El segundo hecho significativo consiste en que el respaldo electoral conseguido por la AGE no lo ha sido 'a costa de' BNG y/o PSOE: la inmensa mayoría de esos electores en ningún caso los habrían votado a ellos, sino que es un electorado que definitivamente perdieron por no haber sido realmente oposición rotunda al PP en la legislatura pasada. Por cierto que cada uno de nuestros escaños ha 'costado' cerca de 25.000 votos, frente a 15.000 de cada uno del PP; si los nuestros tuviesen ese 'coste' de 15.000 votos, tendríamos exactamente 14 diputados; y viceversa, si cada escaño del PP 'costase' lo que los nuestros, el PP no tendría la mayoría en el Parlamento: he ahí una muestra elocuente del efecto perverso da la llamada regla de d'Hondt.
ANG ha sido la candidatura más votada en ciudades como A Coruña y Compostela. Unos resultados excepcionales.
Y también la más votada en Ferrol (en esta ciudad empatados con el PSOE) y en una veintena de municipios más de la Galiza occidental. Sí, algo excepcional.
¿Cuáles eran todas las fuerzas políticas que entraban en la coalición? ¿Ha habido problemas de entendimiento, dadas las distintas sensibilidades, en algún momento, o la campaña ha resultado tranquila en este aspecto?
El planteamiento inicial abarcaba un espectro más amplio del que finalmente configuró la AGE. La iniciativa partió de Anova–Irmandade Nacionalista, una organización asamblearia de nuevo diseño, nutrida de ciudadan@s nacionalistas de izquierda, forjada mediante un proceso comenzado en marzo de este mismo año y abordado de abajo arriba, promoviendo la creación de asambleas abiertas sin ningún 'plato precocinado' a lo largo y ancho del país, que a finales de mayo se aproximaban al medio centenar y, en ese punto, decidieron constituir una coordinadora provisional a nivel nacional, que convocó una Asamblea constituyente para el 14 de julio.
Recién nacida Anova en ese día, yo mismo, elegido su Portavoz nacional, lancé un mensaje en Compostela el 25 de julio, durante nuestro acto de presentación pública y celebración del Día da Patria Galega. En ese mensaje propuse construir un frente amplio electoral capaz de dar una réplica rotunda a los desmanes del PP en el Parlamento y la Xunta de Galiza y desalojarlo así del poder en las instituciones autonómicas. Esa invitación iba dirigida, por una parte, a la red de movimientos y organizaciones sindicales, sociales y civiles existentes en la sociedad civil gallega mucho más densa y activa de lo que se suele creer desde fuera del país- que ya estaban promoviendo un proceso acumulativo de rebelión cívica, y por otra parte a los grupos políticos nacionalistas que no se habían integrado en Anova -incluso al propio BNG- y también a las fuerzas de izquierda incardinadas en organizaciones de ámbito estatal, siempre que asumiesen el derecho de autodeterminación de la nación gallega. Obviamente, este último destinatario de nuestra propuesta era tácitamente Esquerda Unida de Galicia -que inmediatamente hizo pública su disposición a participar en la construcción de ese frente amplio electoral.
Estaba previsto poner en obra ese proceso de confluencia en septiembre, pero la convocatoria de las elecciones, realizada por la Xunta 'a traición' en los últimos días de agosto, obligó a acelerar el proceso de diálogo y confluencia, y comprimirlo en los tan sólo diez días que las normas concedían para formalizar una coalición electoral -con otros diez para elaborar y registrar las candidaturas- así que reiteramos de inmediato nuestra propuesta de frente amplio, dirigiéndonos esta vez ya formalmente a cada uno de los interlocutores invitados a dialogar. EUG lo aceptó instantáneamente, y entró en diálogo con nosotros sin plantear la exclusión de ningún otro de los convidados. La dirección del colectivo nacionalista Compromiso por Galiza (CpG) - integrado por el grupo de centro-izquierda Máis Galiza (+G), el de centro-derecha Acción Galega (AG) y el ecologista y galleguista Espazo Ecosocialista- aceptaba coaligarse con Anova, pero excluía a EUG -aunque la víspera de expirar el plazo para inscribir la coalición sus bases enmendaron la postura de su dirección, demasiado tarde ya para renegociar los términos de la coalición acordados por Anova y EUG. La dirección del BNG, sin tan siquiera hacer la menor consulta a sus bases, se apresuró a hacer público su rechazo de la propuesta y la descalificación de los proponentes.
En semejante escenario, Anova y EUG decidimos registrar nuestra coalición como 'coalición técnica', con el rótulo de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), incluyendo en el documento de nuestro acuerdo una cláusula que abría la puerta a la incorporación de otros grupos durante los siguientes diez días disponibles para la confección y registro de las candidaturas. Esa cláusula permitió que se incorporasen a la coalición el Espazo Ecosocialista y también EQUO, y que militantes de esos dos grupos figurasen en las candidaturas de AGE -colectivos, ambos, que seguidamente participarían muy activamente en la campaña electoral. Y así quedó configurada finalmente la coalición AGE.
En cuanto a problemas de entendimiento recíproco entre EUG y Anova, debo decir que hubo inicialmente dificultades lógicas: culturas políticas diferentes, prismas ideológicos no idénticos, arriesgado ensayo de atravesar recíprocamente la divisoria entre 'nacionalismo' y 'españolismo' convertida desde el tardo-franquismo en una frontera infranqueable -poco menos que un 'tabú'- y carencia de experiencias previas de colaboración política entre nosotros, fuera de acciones unitarias en determinadas movilizaciones. Pero esas dificultades surgieron, y se resolvieron satisfactoriamente, en la fase de negociación de las condiciones y postulados de la coalición y de diseño de la campaña: en absoluto continuaron existiendo durante la campaña electoral. Las claves estuvieron en que compartimos unas bases programáticas comunes, la identificación del enemigo principal como objetivo primordial de nuestro combate, la defensa del común ciudadano brutalmente agredido por el poder como razón suprema de nuestra alianza, y la recíproca generosidad como condición necesaria para alcanzar la indispensable confianza mutua -sin lo cual éramos conscientes de que no conseguiríamos ganar credibilidad e infundir confianza en una
ciudadanía desencantada de los representantes políticos 'al uso'. Y una vez puestos a caminar, las relaciones personales, tanto individuales entre los candidatos de una y otra formación, como grupales entre las bases militantes respectivas, avanzaron en creciente sintonía y camaradería.
Incluso los discursos peculiares respectivos -más clasista-obrerista el de EU, más inclusivo el de Anova en términos de claves identitarias y mayoría social- fueron experimentando un proceso de progresiva ósmosis a medida que se sucedían los actos y mítines. Yo estoy muy satisfecho, además de sinceramente y gratamente sorprendido.
¿Qué repercusión crees que van a tener los resultados gallegos para el conjunto del Reino?
No lo sé, y no dispongo de elementos fiables de juicio para aventurar un vaticinio. Lo que si sé, en cambio -y saberlo por anticipado fue un elemento crucial de la diagnosis en la que se basó nuestra arriesgada propuesta de un frente amplio- es que estas elecciones gallegas no se podían analizar y afrontar, solo ni incluso primordialmente, en claves de dinámica política interna gallega, sino como un episodio en el proceso de descomposición del actual régimen político español de la IIª Restauración borbónica -proceso análogo, en contextos socio-históricos diferentes, al del tardofranquismo, por una parte, y por otra, al de la fase agónica de la Iª Restauración, que desembocaron, el segundo, en la IIª República y, el primero, en el fraude de la transición suplantadora de la Ruptura Democrática por la que luchaba la ciudadanía anti-fascista y antifranquista.
Y la conciencia de que había que aprender de ambos precedentes, para incardinar todos los combates políticos, incluidos los electorales, en el horizonte de una necesaria ruptura democrática con el podrido régimen actual -y que eso implica una estrategia a nivel de Estado, y actualmente también de la perversa UE, en la que los nacionalismos emancipadores gallego, euskaldún y catalán no pueden permitirse el lujo de practicar el aislacionismo. Y también quiero dar mi opinión de que quienes crean que, por el simple hecho de que el PP haya conseguido atrincherarse de momento en la Xunta de Galiza, eso vaya a darle un balón de oxígeno en el escenario gallego y en el estatal, se equivoca de medio a medio. Yo advertí a Feijóo, durante la campaña, de que si creía que, en la hipótesis de mantenerse al frente de la 'brigada de demolición' en la Xunta, iba a cesar el asedio de los ciudadanos en rebelión contra su política etnocida y, en el trasfondo, homicida, estaba completamente equivocado. Con nuestra irrupción en el Parlamento, vamos a retroalimentar esa rebelión cívica: es lo menos que vamos a lograr. Yo le advertí de que, cuando él enunciaba el falaz dilema entre “yo o el caos”, los ciudadanos desalienados descifraban la realidad oculta bajo esa falacia: “yo soy el caos”. Su mandato anterior había provocado el caos en la sociedad gallega: un ulterior mandato sólo conseguiría reduplicar ese caos. Días después, el compañero Stavros, de Syriza, en el multitudinario mitin internacionalista que celebramos en A Coruña, corroboraba ese mismo diagnóstico, y con ese mismo juego de expresiones, en claves de la situación actual en Grecia.
¿Cómo valoras los resultados en la Comunidad Autónoma Vasca que hubo el mismo día en que se realizaban las elecciones gallegas?
Estos días estoy intentando reponerme del frenético ritmo de actividad, absolutamente impropio de mi edad, al que me sometí durante la campaña electoral, en la que reiteradamente me 'pasé de revoluciones' -me refiero a mi motor orgánico, claro está, y no al proceso sociopolítico en curso- y recuperarme del correlativo dispendio de energías cada vez más escasas y no renovables. De modo que todavía no he tenido ocasión ni tiempo para informarme adecuadamente y cambiar impresiones con mis amigos de la izquierda abertzale -y también del ala izquierda del propio PNV. Así que sólo puedo hacer un par de apuntes. Primero, que la arrolladora “enxurrada” electoral del nacionalismo vasco se confirmó. Segundo, que infelizmente (?) la izquierda no superó al PNV. El signo de interrogación entre paréntesis indica que no tengo claro que la correlación de fuerzas electoralmente resultante entre ambas alas del abertzalismo vaya a resultar menos favorable para el proyecto estratégico de su izquierda que la inversa -y ese proyecto estratégico me parece más importante que gobernar o no en las actuales instituciones de la Comunidad Autónoma de tres de los siete territorios de Euskalherría, que están, 'mutatis mutandis' tan periclitadas como las gallegas o las catalanas como fórmulas de 'autogobierno'.
En unas declaraciones después de las elecciones decías "estamos en un periodo y coyuntura histórica, en que no se sabe cuánto va a durar este régimen político", aunque ya te has referido antes a ello, ¿puedes explicarnos más detenidamente lo que quieres decir con tan contundente expresión?
Creo que esta pregunta está respondida en gran medida, como efectivamente ya dices, en una de mis respuestas anteriores. Solo añadiré mi convicción de que, o los ciudadanos ejercientes como tales acabamos con este régimen podrido en el que la Constitución que algunos no votamos pero defendimos después frente sus cocineros transmutados en dinamiteros, ya no está vigente en sus contenidos normativos más importantes, o de otro modo no habrá posibilidad de que Celtiberia deje de ser el “corral nublado” y la “deformación aberrante de la cultura europea” que denunciaba Max Estrella, el protagonista del esperpento de Valle-Inclán titulado “Luces de Bohemia”, escrito en pleno período de descomposición de la Iª Restauración borbónica, precisamente.
Xosé-Manuel Beiras, es el más destacado dirigente de la izquierda nacionalista gallega. Ahora milita en Anova. Catedrático de economía en la Universidad de Santiago de Compostela, ha sido uno de los políticos.
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Fuente: Sin Permiso
Italia también se suma a la Huelga del #14M
Italia también se suma a la Huelga del #14M
El principal sindicato de Italia, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), ha anunciado su decisión de sumarse, con un paro de cuatro horas, a la huelga general convocada en España y Portugal para el próximo 14 de noviembre.
A través de un comunicado, el CGIL explica que esta medida se enmarca dentro de la jornada de movilizaciones europea convocada para el 14 de noviembre por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) contra las políticas de austeridad que creen que ahondan en la recesión económica.
El sindicato europeo ha destacado que las medidas de austeridad “han arrastrado a Europa desde el estancamiento económico hasta la recesión. El resultado de estas políticas ha sido el bloqueo del crecimiento y el desempleo en continuo aumento”, reza la nota.
“Los recortes a salarios y la protección social son ataques al modelo social europeo y agravan las desigualdades y la injusticia social. Es necesario un cambio de ruta”, prosigue.
El paro de media jornada pretende servir como protesta contra los presupuestos para 2013 del Ejecutivo de Mario Monti, que contemplan nuevos ajustes y la subida de un punto del IVA en el tipo general y reducido a partir de julio próximo.
Ya este sábado, varias ciudades italianas acogieron protestas contra la gestión del primer ministro, en el llamado “No Monti day”, que congregó en Roma a unas 150.000 personas, según los organizadores. En particular, protestaron contra los recortes en sanidad y educación que ha aprobado el Gobierno tecnócrata y otras medidas de austeridad que están recibiendo los elogios de las instituciones internacionales, sobre todo de la Comisión Europea (CE).
El anuncio de huelga llega horas después de que Monti se reuniera con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en Madrid en la cumbre bilateral ítalo-española, un encuentro en el que la crisis económica y las reformas y ajustes que ambos han llevado a cabo ha acaparado la mayor parte de la atención.
El principal sindicato de Italia, la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), ha anunciado su decisión de sumarse, con un paro de cuatro horas, a la huelga general convocada en España y Portugal para el próximo 14 de noviembre.
A través de un comunicado, el CGIL explica que esta medida se enmarca dentro de la jornada de movilizaciones europea convocada para el 14 de noviembre por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) contra las políticas de austeridad que creen que ahondan en la recesión económica.
El sindicato europeo ha destacado que las medidas de austeridad “han arrastrado a Europa desde el estancamiento económico hasta la recesión. El resultado de estas políticas ha sido el bloqueo del crecimiento y el desempleo en continuo aumento”, reza la nota.
“Los recortes a salarios y la protección social son ataques al modelo social europeo y agravan las desigualdades y la injusticia social. Es necesario un cambio de ruta”, prosigue.
El paro de media jornada pretende servir como protesta contra los presupuestos para 2013 del Ejecutivo de Mario Monti, que contemplan nuevos ajustes y la subida de un punto del IVA en el tipo general y reducido a partir de julio próximo.
Ya este sábado, varias ciudades italianas acogieron protestas contra la gestión del primer ministro, en el llamado “No Monti day”, que congregó en Roma a unas 150.000 personas, según los organizadores. En particular, protestaron contra los recortes en sanidad y educación que ha aprobado el Gobierno tecnócrata y otras medidas de austeridad que están recibiendo los elogios de las instituciones internacionales, sobre todo de la Comisión Europea (CE).
El anuncio de huelga llega horas después de que Monti se reuniera con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, en Madrid en la cumbre bilateral ítalo-española, un encuentro en el que la crisis económica y las reformas y ajustes que ambos han llevado a cabo ha acaparado la mayor parte de la atención.
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