Antonio Caro (Diagonal)
Todo es marca. O todo tiende a revestirse del estatuto de marca. Y así, la primera recomendación que recibe cualquier estudiante de MBA es que se construya como marca si aspira a lograr un buen puesto de trabajo. Y así, los programas de unos partidos políticos crecientemente asimilados a las marcas comerciales pierden su estatuto de promesas que el partido se compromete a cumplir si alcanza el poder para funcionar como mecanismos de marketing estrictamente dirigidos a la captación de votos.
Así lo ha comunicado en una nota Bildu, formación a la que pertenece la alcaldesa de Baztan, Garbiñe Elizegi, quien junto al independiente Mikel Sobrino, alcalde jurado de Elizondo, eran el objeto de las amenazas de muerte contenidas en una primera carta sellada el 19 de julio en la que la ANN les «condena a muerte» si no retiran las ikurriñas de la calle y hacen que la bandera española ondee en la casa consistorial.
Hoy de nuevo se ha recibido en el Ayuntamiento de Baztán una segunda carta firmada por el mismo grupo en la que «se reafirman esas amenazas y se dice que, de no cumplirse las condiciones por ellos impuestas, a partir del 26 de agosto tienen la determinación de ejecutar las amenazas de muerte», señala Bildu en una nota.





