Viendo a los ricos cada día más ricos e impunes y a más personas mucho más pobres desahuciadas y endeudadas, gritamos que lo que hoy sufrimos no es una crisis sino una estafa y una sinrazón con violencia. Lo más lamentable de todo es que la gran mayoría de quienes la compadecemos apenas distinguimos la naturaleza ideológica de dicha estafa o atraco. Se empieza a intuir que todo tiene que ver con eso del neoliberalismo y la dictadura de los mercados. Pero esa intuición nos sirve de poco si no le ponemos nombres a los personajes y luces a los hechos de tan brutal agresión.
Tratemos de verlo relacionando el citado neoliberalismo, con: el Banco
Ambrosiano, el capitalismo popular de la señora Thacher, Escuela de
Chicago en Chile, la muerte del Papa Luciani , Wojtila y Pinochet, Opus
Dei y otros poderes, competitividad y esfuerzo personal, la deuda,
islamismo radical, más un largo etcétera que puede acabar entre otros en
Trillo, enemigo, Fernández Díaz, Cotino, deshaucio o Zoído y estatuas. No es casual se entremezclen tantas alusiones a personas e instancias religiosas con lo neoliberal.
Y es que esa mayoría perjudicada rara vez repara en la sutil alianza
que mantienen: las corporaciones financieras, los medios de
in-comunicación, parte decisoria del ámbito político-judicial, y
elementos desmovilizadores tradicionales y/o religiosos sectarios.
Conociendo la complicidad compleja de tal entramado, tal vez podemos:
aliviar nuestra confusión develando insidias, capotear nuestra
impotencia y superar el miedo que paraliza.
Antes de Vaticano II (11-10-62)
el conjunto de las jerarquías de las religiones politeístas o
monoteístas han propiciado la colaboración con el poder político y , con
él, han sido cómplices de persecuciones religiosas (inquisición,
barbarie nazi,..), guerras santas de religión (cruzadas, las
católicas, las del pueblo elegido, yihad ...). Al mismo tiempo no
faltaron religiosos, que, como Tomás Moro, Erasmo de Rótterdam,
Bartolomé de las Casas y bastantes más, contribuyeran desde dentro a lo
que acabarían siendo los DDHH. El reconocimiento, por Juan XXIII, de
la libertad de conciencia como conquista humanista
superadora de los dogmas impuestos por las cúpulas religiosas, abrió
posibilidades de coexistencia, por fin pacífica, de humanismo y
religión.
Wojtyla neoliberal, el Opus y otros más. Se
persigue ese objetivo mientras duró el citado conclave romano, con el
liderazgo del citado papa Juan, el empuje de los jesuitas y otras
órdenes modernizadas, así como con los planes de Luciani (Juan
Pablo I). Todo ello fue excesivo para una institución tan poderosa,
antigua y comprometida en finanzas y más asuntos mundanos. Así que el
señor Luciani desapareció a los 33 días, según se ha dicho, con la
colaboración de Cía y Opus Dei de su cargo. Con ello se alivian las
tribulaciones del Banco Ambrosiano y del influyente cardenal Marcinkus.
Además, pierden su influencia jesuitas y compañía, para que empiecen el
dominio de integristas como: el citado Opus Dei, Comunión y Liberación,
Legionarios de Cristo, los kikos y otras. Todas ellas muy bien relacionadas con poderes neoliberales y con postulados preconciliares.
Wojtyla y Rátzinger, políticos. Aparte de las innovaciones formales en sus viajes mediáticos con besasuelos y el papamóvil,
muy rentable todo para su proyección política, conviene desvelar más
sus actos y objetivos concretos. Veamos su ruta marcada para sí y para
su íntimo colaborador y continuador, el fiel Rátzinger:
* En Europa , hace valer su origen polaco para propiciar la caída del ya desprestigiado telón de acero. Para ello hace valer el voto de obediencia
para que jesuitas y otra órdenes aporten ingentes cantidades de dinero
en apoyo de Walesa y Solidaridad. En Yugoslavia, el otro bastión
autogestionario difícil para la penetración neoliberal, se facilitará el
choque religioso y racial que acabará en una cruel guerra por la
exacerbación nacionalista. Conviene recordar las iniciales reticencias
de la católica Croacia ante los supuestos excesos de la hegemonía
serbia. No es preciso señalar la tarea de consolidar en cada país
europeo el poder económico y doctrinal de sus incondicionales. Al
conceder la prelatura universal a Opus Dei señala el liderazgo de dicha
institución en el campo de las finanzas y otros. Se pretende influir en
una Europa sobre todo católica y olvidadiza de valores clásicos y de las
“luces”. Ello se pretende consolidar con la aceptación laicidad inclusiva, una confesionalidad enmascarada. Para más detalle, veremos específicamente sus hechos y propuestas para España.
* En América y tercer mundo importa más la colaboración con el conmilitón neoliberal que con grupos emancipadores que, como Teología de Liberación,
se opongan a tal postulado. Ello se manifiesta en las cordiales
relaciones con Reagan y la familia Bush y por extensión con las iglesias
a que éstos pertenecen. Lo mismo cabe decir sobre la postergación y o
persecución de Leonardo Boff, Casaldáliga, Ernesto Cardenal (amonestado
públicamente), Ellacuría y de tantas otra personas como Óscar Romero.
Destacable la peripecia de éste último al acabar asesinado tras
denunciar en persona ante Wojtyla las amenazas fatalmente cumplidas.
Frente a ello, queda claro el apoyo a las dictaduras como la argentina y
chilena con visita de Wojtyla a Pinochet. Este tipo de reconocimiento
se mantiene con el respaldo al cardenal Madariaga, cómplice de golpista
Micheletti en Honduras. Otro capítulo en que se combina la pederastia,
poder económico e integrismo, es el que salpica a la iglesia de USA y,
sobre todo, al mexicano delincuente Maciel. Éste clérigo, fundador y
líder de Legionarios de Cristo , en cuanto que allegado y
financiero de Wojtyla fue protegido por éste de las acusaciones de
pederastia y más graves delitos. Al final hubo de ser depuesto. En Asia y
África ejerce también un férreo control dificultando labores de
emancipación de personas y pueblos con empobrecimiento creciente.
La España neoliberal. Dejando
de lado la historia evangelizadora franquista y anterior, pasamos como
en el ámbito internacional a las fechas del claro maridaje que abre este
escrito.
*Un neoliberalismo en proyecto. Llegando al citado Vaticano II, la iglesia local había intentado mejorar su imagen franquista y valedora de la Cruzada. Los curas obreros, HOAC, sectores jesuitas o de otras órdenes, y hasta algunos obispos levantan su voz en contra de Franco bajo palio.
Se llegó a tener la cárcel de Zamora para ciertos fieles díscolos. Ya
fuera debido al propio convencimiento, al influjo de Roma y/o a las
conveniencias políticas, llegaron cambios en las autoridades eclesiales.
El nombramiento de Tarancón facilita que la iglesia no interfiera con
rudeza en la transición que propician o inducen la monarquía, el
capital, el ejército y las grandes potencias al pueblo español. Mientras
el gran capital prepara el camino de sus negocios, remozando con aires
democráticos la fachada, éste y los franquistas en general mantienen sus
privilegios. Algunos, como los guerrilleros de Cristo,
pidiendo paredón para tan “vendido” cardenal jefe. Las familias
poderosas maniobran discretamente, con la creciente influencia-pese a
todo- del Opus Dei y similares, a la espera de que el cambio de aires
les permita hacerlo con menos remilgos y más ostentación.
* Rouco Varela, Wojtyla aquí.
La llegada de Wojtyla al Vaticano, y Rouco Varela a Madrid confirman el
fin del disimulo. Las organizaciones más integristas salen a la calle
para pedir o chantajear a los poderes democráticos su inolvidable
nacional-catolicismo. Desde Roma también se alienta con la
beatificación de supuestas víctimas de la guerra civil. Eso sin olvidar
la meteórica santificación de Escrivá, franquista fundador del Opus Dei.
No importa que con todo ello se devalúen los logros de la “modélica”
transición. Se actualiza, sin complejos, un discurso reaccionario
neoliberal arropado con religiosidad huera. Se veneran las
privatizaciones de las que se benefician los propios allegados de
quienes las deciden (Aguirre, Cospedal,..), al tiempo que se somete lo
público a grupos privados, la iglesia en un destacado lugar. Pese a
obtener de la hacienda española cantidades crecientes Rouco y Rátzinger
no dejan de fustigar las decisiones democráticas. Cuentan con valedores
supuestamente socialistas como Belloc, Blanco, Bono, De la Vega,
Jáuregui o Vázquez. Lo mismo sucede entre la progresía judicial. Así se
explica la depredación e impunidad que provoca a la ciudadanía crítica.
Los servidores del orden y los “enemigos”. Consolidado aquí el gobierno neoliberal pata negra, esto es el del PP, se atienden las prioridades. Se encauzan las privatizaciones interesadas de bienes (amnistía fiscal), educación, sanidad y RTVE (ésta en principio sólo para el PP). También se arranca de la escuela la tentación adoctrinadora de educación para la ciudadanía: quede sola la aséptica moral religiosa y mercantilista. Pero la auténtica preocupación se centra en los ministerios de interior y justicia principalmente. Por ello se entrega a personas de la máxima confianza, del máximo integrismo religioso. A ese perfil responden los señores Mayor Oreja, Acebes, Michavila, (éstos en el gobiernos Aznar) Fernández Díaz y Ruiz Gallardón como titulares bien acompañados por Cotino o Coisidó en la dirección policial. Es conocida la vinculación de todos ellos con Opus Dei, Legionarios de Cristo y organizaciones similares. En Interior han ido demostrando su piedad con un celo creciente para garantizar el derecho de manifestación del ciudadan@ a quien su personal de confianza ha tildado de “enemigo” aunque fueran menores desvalidos. Desde ese ministerio vienen administrando a conveniencia el monopolio de la fuerza y de la información. Desde Justicia también se colabora en la elaboración de normas que favorezcan la penalización o indefensión de la ciudadanía crítica.
* Toda la calle y más para los “Ratzinger”.
La ocasión de mayor ostentación religiosa son las Jornadas Mundiales
para la Juventud de Agosto de 2.011.En ellas, se ofrece el centro de
Madrid a una multitud (¿un millón?) de personas, con sus servicios
públicos (metro, colegios y otros centros oficiales), para que casi
gratis hagan su turismo religioso. Se dice que completaron la
financiación las principales empresas, claro que luego se resarcen con
exenciones fiscales. La administración (local, autonómica y central),
muy “acogedora”.
El contraste venía con el trato dado a otr@s ciudadan@s: l@s del 15M que seguían en Sol y l@s
de organizaciones laicistas que protestaban ante tales despilfarros y
privilegios de lo público. Dicho evento ostentoso es la culminación de
un confesionalismo oficioso que se continúa con la multiplicación de
procesiones o romerías. Todas ellas con su dinámica jerárquica (pastores
y rebaño) invitan al papel de súbdit@, infinitamente más cómodo que
pensar y comprometerse. Además es más tranquila aunque haya que
disculpar escenas como el salto de la reja en El Rocío. Otra manera se
visualizarse el poder, de quienes ya controlan los consejos de
accionistas y gran parte de los aparatos del estado, es en los nombres
del callejero y en los monumentos que aleccionan en las plazas. Destaca
el reconocimiento al decisivo Wojtyla. Es indicativo de la consolidación
del Opus Dei en ciertas ciudades el que, además de calle, se le dedique
una estatua a tan controvertido personaje. En Jaén acompañará los
ingenuos juegos de los niños. En la Sevilla monumental dará constancia
de la fe del Alcalde Zoido.
El tráfico de favores. Esta
permisividad y financiación del poder político para con la jerarquía
católica se atiene a un descarnado (pese a las formas) chalaneo. Se
ayuda a la opción más reaccionaria en cuanto a aborto, homosexualidad y otras
en la oposición para llevarlas al gobierno. Una vez en él, se le obliga
que vayan más allá de sus propios programas. Además, colaborarán
mirando para otro lado en cuestiones como la reforma laboral poniendo
sordina a los pronunciamientos de HOAC y otros grupos eclesiales.
Justifican la ingente financiación por la labor de entidades que, como
Cáritas, reciben poca aportación de la jerarquía y sí mucha de los
fondos públicos y de particulares. Por lo demás, observan un desinterés
palpable ante los abusos bancarios, los desahucios y demás lacras del
neoliberalismo. Si que mantienen también su sentido neoliberal,
recavando del erario público el cuidado de un patrimonio del que a
veces se apropian de manera ilegítima , como la mezquita de Córdoba.
Neoliberalismo, recortes en general.
El miedo ambiente no se debe exclusivamente, ni aquí ni en otro país, a
los recortes y a la consiguiente pérdida de bienestar o del trabajo o
de la precarización de éste. En estas circunstancias como en otras, la
fatal y recurrente disyuntiva ciudadan@/súbdit@ se filtra en nuestras vidas de manera más o menos sutil. Veamos.
Podríamos
seguir con dichos del refranero que en tiempo de crisis propician la
desconfianza en la labor común, generan maledicencias y destacan lo peor
del género humano. ¿ Es bueno mantener la tradición aunque se oponga a
lo que estamos construyendo y aceptamos como progreso? ¿Es bueno
discrepar como un metepatas? ¿Todas la tradiciones son buenas? Con
frecuencia tenemos estas dudas. Pero ya saben, no se calienten la
cabeza, ni se preocupen de la ciencia. Si tenemos una buena crisis:
muchas procesiones que nos salen muy bonitas diciendo tod@s amén.
Que sean nuestros santos patrones o la virgen del pueblo quien ayudará.
Eso han dicho don Mariano y la señora Báñez. Claro que si falta algo,
también podemos ver el fútbol.
* Deudas, pecados originales, culpas y perdón.
La deuda es una realidad que siempre ha existido. Sin embargo ahora
resulta apabullante en la boca de tecnócratas para la suerte de nuestros
estados y del futuro. Para empezar parece otro pecado original pues ¡ja! tod@s
hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Así que fieles a
nuestra cultura judeo-cristiana, sintamos una terrible culpa, sobre todo
el pobrerío que apenas le ha quedado tocar el pito que le dejaban. Lo
del perdón seguirá en su mismo ámbito religioso, con una buena confesión
todo arreglado para aquellos sepulcros blanqueados. ¿Para qué
preocuparse de las rectificaciones y compensaciones a la sociedad
perjudicada? ¿Para qué, simplemente hacer que se cumpla la ley igual
para tod@s. Recordemos a los países empobrecido. A
pesar de ser desposeídos de sus materias primas por dos chavos y
venderles fruslerías a precio de oro, con la complicidad de parte de sus
mandatarios, su deuda se hacía insaldable. Algo por el estilo ocurría
con el corralito argentino. Ahora, con el dinero que nos
prestan, y que los bancos gestionan multiplicando sus intereses para
entrar los caudales, apenas pueden compensar los que evaden a raudales
hacia paraísos fiscales. Pero desconfiemos: entre ricos y pobres no
puede haber perdón de ese estupendo instrumento que es la deuda. Si,
para que a las corporaciones pudientes no caigan en la tentación, don
Wojtyla cambió el padrenuestro. Resulta que esa entrañable oración ya no aparece lo de perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Así que si hay tentación perdónense sólo entre ric@s.
* Islamismo integrista, para un gran enemigo a la vista. No
son casuales los brotes de xenofobia e intolerancia que vienen
surgiendo sobre usos y costumbres que se publicitan incluso en
localidades donde escasean los inmigrantes islámicos o de otros credos.
Ignorando que guerras y salvajadas de religión se han promovido con
igual empeño entre cristianos de distintas laya y entre los elegidos
judíos. Y no sólo en el pasado, pues don Bus estuvo inspirado por su
dios para invadir Irak. Parece que los islamistas malísimos están
mayormente Irán, en algunas zonas de Afganistán o Pakistán. No se nos
ocurra que ciertos planes militares tienen que ver con apoderarse del
petróleo o para que el Pentágono mantenga su industria del armamento
bélico. Habrá que fabricar un enemigo ya que Rusia y China imitan a su
manera el neoliberalismo también Hay islamistas moderados como los
turcos o los hermanos musulmanes, que una vez conquistado el poder en
Egipto, pueden hacer de aquella primavera lo que les de la gana. También
recordemos que tenemos la OTAN para ayudar a rebeldes que no
pueden derrocar a nuevos-viejos dictadores como en Libia. No tienen más
obligación que llevarse bien los judíos de Israel, aunque sean muy
suyos, pero están muy bien vistos entre la crema neoliberal. Los
otros están esparcidos por ahí con bombas debajo del brazo y pueden ser
muy útiles para declarar la guerra al enemigo interior: el terrorista..
A modo de conclusión, laicismo y razón. No
se ha pretendido propiciar dudas sobre la conciencia de cada cual y sus
creencias: religiosas o no. Que cada cual tenga las que quiera y que
los ámbitos públicos cercenen ese Derecho Humano, tan importante o más
para la convivencia. El peligro lo hemos señalado en la cosificación
de la persona para que sea manipulable de manera fácil. Pese a que el
discurso de la competitividad puede haber tenido mucha fuerza para
enfrentar entre sí, a personas y países, un hecho de estos días ha
contestado por nosotros. La muerte de cientos de personas ardiendo en
fábricas hacinadas en Bangladés ilustra suficientemente ese modelo que
se quiere generalizar. Producir más y más artículos más baratos y con
frecuencia más inútiles. Todo ello a costa de agredir la naturaleza y
perder la sensibilidad de percibirla con armonía y respeto que nos
acerca a la sabiduría.
