Un 5 de enero de hace muchísimos años, en la ciudad eterna, nació un borbón, nieto de otro borbón al cual los españoles tuvieron el acierto de mandarlo de vacaciones con billete de ida y sin vuelta al extranjero, pero la decisión del pueblo español no fue aceptada por mentes criminales que se alzaron violentamente contra el pueblo soberano en armas, buscando aliados en otras mentes criminales como la de Adolfo Hitler, que por aquel entonces ya comenzaba a practicar el genocidio como deporte, extendiendo su demencia asesina a la sociedad alemana y Benito Mussolini que soñaba con imperios fascistas, por supuesto no nacio por casualidad en Roma, capital del fascismo internacional, los borbones podían haber escogido otro país, un país democrático para vivir, pero no, eligieron la Italia fascista ¿Por qué será? Y allí nació nuestro protagonista mientras el criminal que gobernaba Italia mandaba mercenarios a asesinar españoles.
Pronto,
una vez terminada la Segunda Guerra Mundial las negociaciones entre el
sanguinario general y el padre de nuestro protagonista darían sus
frutos y el nieto del rey expulsado de España se convirtió de facto en
el hijo adoptivo del genocida dictador, el cual se encargó de su
educación académica y militar, este término nombrándole príncipe de
Asturias y sucesor. Nuestro protagonista nacido en la Italia
Fascista juro los principios de la dictadura, eufemísticamente llamados
del Movimiento Nacional, lo cual según dicen, le impide jurar o
prometer una constitución democrática.
Durante
el tiempo que estuvo como hijo adoptivo del sanguinario dictador le
guardo lealtad y alabo su gestión, me temo que era porque pensaba que
aquel general de baja estatura, moral y física, era un gran hombre, lo
cierto es que cuando el dictador murió continúo alabándolo:
"Una
figura excepcional entra en la historia. El nombre de Francisco
Franco, será ya un jalón del acontecer español y un hito, al que será
imposible dejar de referirse para entender la clave de nuestra vida
política contemporánea. Con respeto y gratitud quiero recordar la figura
de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de
conducir la gobernación de estado.” (Ante el cuerpo presente del
criminal general)
"Juro
por Dios y sobre los Santos Evangelios, cumplir y hacer cumplir las
Leyes Fundamentales del Reino y guardar lealtad a los principios que
informan el Movimiento Nacional."(En la toma de posesión como rey)
A pesar de que en esos momentos ya no
estaba obligado a guardarle pleitesía al dictador, se la guardo,
antes, durante y después. Obligado por las circunstancias, Europa no
hubiese permitido la continuación descarada de la dictadura, comenzó
una tímida apertura, un cambiar algo para que nada cambie. Para ello
contó con todo el aparato franquista de la dictadura y la complicidad
vergonzante y claudicante de los señoritos de Suresnes, los partidos
conservadores nacionalistas vasco y catalán y lo que fue peor, la
traición del PCE, con su secretario general a la cabeza, don Santiago
Carrillo.
Es a partir de ese momento cuando se
hace una presunta “constitución democrática” que le exime de toda
responsabilidad civil y penal y consagra su derecho a vivir a cuerpo de
rey sin necesidad de rendir ningún tipo de cuentas al pueblo, como ya
he dicho con la complacencia de partidos presuntamente democráticos,
solo presuntamente.
Poco a poco conforme ha ido llegando
nuevas generaciones, la monarquía es considerada cada día más como algo
anacrónico, inútil y costoso, por si fuera poco cada día se conocen
más casos de corrupción en torno a la Casa Irreal, afectando no ya solo
a amistades, sino a miembros de la misma. Creciendo la impopularidad
de tan anacrónica institución, propia de países con mentalidad
medieval, especialmente desde el pasado 14 de abril, mientras se
disparaban las dificultades de los españoles para llegar a fin de mes,
su católica majestad se dedicaba a disparar a inocentes elefantes
africanos en un derroche inmoral propio de sus antepasados.
La caída de popularidad de la
monarquía, con casi la mitad de los españoles en contra de la misma, y
con casi la totalidad de los menores de 45 años, hace que como mal vino
sea necesario promocionarlo, para intentar que compremos algo que no
nos da ningún beneficio, paguemos un mal vino a precio de gran
reserva. Todos los medios de manipulación masiva se han puesto manos a
la obra, resulta vergonzante campaña que con la connivencia del
Gobierno, ha puesto en marcha TVE/NODO, seguidas del resto de cadenas
televisivas y diarios diversos que se empeñan en elogiar las presuntas
virtudes de quien no las tiene y elogiando la figura del sucesor de
Francisco Franco, que se apuntó a la presunta democracia después de
haber ensalzado las "enormes cualidades humanas" del dictador en su
mensaje navideño de 1975.
En eso estamos, cuando peor es el vino más hay que promocionarlo, si encima la propaganda sale gratis mejor que mejor. Algo tan anacrónico como es la monarquía es un insulto a la inteligencia y la sumisión de los españoles ante los actos vandálicos del gobierno monárquico de turno una indignidad. Supongo que lo primero va en paralelo con lo segundo, si no somos lo suficiente inteligentes para extirpar el cáncer que es la monarquía, debemos ser lo suficiente sufridos y sufridores para aguantar todos los dolores que conlleva la enfermedad.
