Berta del Río (La Marea)
Después de que el Partido Popular diese el brazo a
torcer el pasado 12 de febrero, la Iniciativa Legislativa Popular (ILP)
presentada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) está en
el Congreso en vías de tramitación. Ahora los activistas temen que en
este camino parlamentario el texto sea vaciado de contenido y no tenga
ningún parecido lo que se apruebe con lo que presentó el grupo promotor
de la ILP, avalado por 1,4 millones de firmas.
“Hemos constatado, y más después de visitar el
Congreso, que muchos diputados desconocen la realidad social de su
país”, explica Adrià Alemany, miembro de la PAH de Catalunya. Para
combatir la desinformación y proteger la esencia del texto -cuyos
mínimos son la dación en pago retroactiva, la moratoria de los
desahucios y el alquiler social-, la plataforma ciudadana ha iniciado
una nueva campaña de presión social. La PAH presentará este miércoles a
las 11.00 horas a las puertas del Congreso de los Diputados su “Campaña de escrache:
Hay vidas en juego”, “inspirada en la experiencia argentina en que
movimientos sociales señalaron a responsables de violaciones de derechos
humanos durante la dictadura militar”.
Ya lo advirtió Ada Colau
en el Congreso el pasado 6 de febrero. “Señalaremos con el dedo a todos
aquellos diputados que no apoyen la ILP presentada por la Plataforma de
Afectados por la Hipoteca (PAH)”. Aquella frase, que algunos de los
diputados de la Comisión de Economía y Competitividad allí presentes
interpretaron como una “amenaza”, ha sido plasmada gráficamente en una imagen
con dos círculos que representan los botones a los que se enfrentarán
los 350 diputados durante la votación. “Sí se puede”, se puede leer en
el botón verde. “¿Pero no quieren?”, en el rojo.
“Si sus señorías no van a la PAH, la PAH va a casa
de sus señorías”. Con este espíritu, a partir de la semana que viene,
los diputados PP, UPyD, PNV y UPN, que todavía guardan silencio sobre su
apoyo, o no, al texto de la plataforma, serán informados personalmente
por los afectados de qué supone perder una casa. Siempre, recuerdan los
activistas, acciones pacíficas e informativas.
“Entendemos que si un diputado ha de legislar
sobre un asunto en concreto, deberá estar informado para acertar con sus
decisiones. Puesto que ahora mismo no es así, nosotros les informaremos
uno a uno para evitar que desvirtúen nuestro trabajo colectivo y acaben
por aprobar una ley descafeinada e insuficiente”, asegura Alemany.
Esta campaña empezó ya el 28 de febrero, cuando la PAH inició nueva acciones de información enviando una carta
a los diputados para que conocieran “de primera mano” las consecuencias
reales de los desahucios. En esta primera fase, llamada “PAHdagogía
para sus Señorías”, a través del envío personal y las redes sociales (a
través de esta herramienta),
los activistas han hecho llegar a los diputados un mensaje: “Si no lo
sabe es porque Usted se venda los ojos cuando sale a la calle o ignora
las noticias en prensa sobre personas desesperadas que tristemente nos
dejaron porque ya no pudieron más”. Además, han sido todos invitados a
acudir a más de las 100 asambleas de la PAH que tienen lugar
semanalmente en todo el país.
Como los mismos activistas confirmaron, el mismo
día de arrancar esta campaña ya obtuvo un éxito importante: CiU y
Coalición Canaria anunciaron que no presentarían enmiendas al texto de
la ILP.
El calendario
de la tramitación de la ILP sigue siendo confuso. A pesar del carácter
de “urgencia” que intentaron imprimir los diputados populares en su
discurso de aceptación del texto en boca del conservador Teodoro García
Egea, la realidad es que el proceso de admisión de enmiendas se podría
alargar. Como la propia PAH confirma, “el plazo de enmiendas se prevee
que dure de dos a tres semanas, pero solo semana a semana se sabrá si se
alarga o no”.
De hecho, Alemany ha declarado a La Marea
que “se rumorea” que el próximo jueves 7 de marzo sea el día en que se
pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la pregunta
realizada en junio por el magistrado Fernández Seijo
en base a un caso de cláusulas abusivas. Seijo planteó al Tribunal de
Luxemburgo la posibilidad de que la legislación española sea ilegal por
incumplir con una directiva comunitaria de protección del consumidor.
“Es posible que estén esperando a conocer la resolución europea antes de
mover ficha en el Congreso”, confiesa Alemany.
