Antonio Maestre (Lamarea.es)
El sindicato Manos limpias ha
vuelto a ser noticia por la demanda interpuesta el pasado lunes a Ada
Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).
Esta actuación judicial se sustenta en un posible delito de amenazas y
coacciones, y considera a Colau inductora y cooperadora necesaria. La
demanda está motivada por la campaña de criminalización contra los
escraches iniciada por la PAH para conseguir la aprobación de la
Iniciativa Legislativa Popular que intenta solucionar el problema de los
desahucios.
Manos Limpias está dado de alta en el registro de asociaciones como
“Colectivo de Funcionarios Públicos Manos Limpias”. Sin embargo, su
única actividad sindical conocida es la presentación en las listas del
colectivo central de sindicatos de funcionarios CSIF en 2007. Manos
limpias no tiene ningún tipo de representatividad sindical como
organización.
La única actividad por la que este colectivo ha sido conocido a lo
largo de su historia, desde su creación en 1995, es por el uso
partidista de la Justicia. Su lema es Allí donde exista un delito, debe haber alguien capaz de denunciarlo. A
pesar de ello, sus denuncias y querellas trascienden el tema de la
corrupción y suelen ir encaminadas a criminalizar actuaciones que
contravienen los preceptos de la ideología de la derecha extrema.
Una de sus actuaciones judiciales que más repercusión ha tenido fue su demanda contra el Juez Baltasar Garzón
por su intención de investigar los crímenes del franquismo; una demanda
que le valió a Miguel Bernad, secretario general de Manos Limpias, ser
nombrado Caballero de honor de la Fundación Francisco Franco por sus “servicios en defensa de los ideales del franquismo”.
Han sido muchas y muy singulares las demandas que el colectivo Manos
Limpias ha interpuesto en los últimos años. Uno de sus mayores éxitos
fue lograr la inhabilitación de Juan María Atutxa por negarse a disolver
al grupo parlamentario de Socialista Abertzaleak.
También demandaron a José Luis Rodríguez Zapatero y a Elena Salgado
por el desequilibro de las cuentas del Déficit Público en 2011.
Asimismo, se han personado en la causa contra Iñaki Urdangarín y los
papeles de Bárcenas, y suelen demandar a todo aquel que injurie a la
Corona. Además, son habituales las demandas contra todo lo que ellos
consideran que atenta a la fe católica, llegando incluso a demandar a un
cura por ser homosexual. La última acción judicial, en este sentido,
fue a los estudiantes de la Universidad Complutense de Madrid que
entraron en la capilla del campus de Somosaguas y, según el escrito de
acusación, “hicieron alardes de sus conductas homosexuales”.
Los movimientos sociales como la Plataforma de Afectados por la
Hipoteca también son uno de sus objetivos prioritarios. Junto a ellos
han demandado a Nunca Mais, a las Madres de Plaza de Mayo o al
Movimiento 15M.
Miguel Bernad, antiguo líder de la extrema derecha
Miguel Bernad Remón, secretario general del colectivo Manos Limpias,
es un histórico de los partidos de extrema derecha en España. Bernad fue
secretario general del partido ultra Frente Nacional y
fue el número 6 en las listas a las elecciones al Parlamento europeo de
1987. Este partido estaba encabezado por Blas Piñar, el nostálgico del
régimen franquista que estuvo a punto de reventar el proceso de
transición desde sus proclamas en la plaza de Oriente cuando era
presidente de Fuerza Nueva.
Miguel Bernad abanderó en 1992 desde el Frente Nacional el proyecto
de hacer un frente común con todos los partidos de extrema derecha que
había en España. Bernad, que por aquel entonces era el secretario
general del partido, pensó en Ángel Matanzos,
para el que trabajaba como asesor, como el líder que encabezaría el
proyecto. Pero Ángel Matanzos, concejal del PP del distrito centro en el
Ayuntamiento de Madrid, rechazó la proposición por “fidelidad” al PP.
Problemas con la justicia
El Sindicato Manos Limpias no está exento de problemas judiciales en su larga campaña de limpieza contra la corrupción. El Tribunal Supremo llegó a pedir que se investigara al colectivo por denuncia falsa en la demanda que el sindicato presentó contra el Juez del Olmo en el proceso de investigación del atentado del 11-M.
Pero el problema judicial más grave es el que tiene pendiente el propio líder de Manos Limpias. Miguel Bernad está imputado por un presunto delito de chantaje y estafa
contra Juan Morales, alcalde del PP en Totana (Murcia). Según la
denuncia, Miguel Bernad habría presionado para que Juan Morales pagase
una comisión de forma fraudulenta a un comisionista amigo suyo. Bernad
se negó a contestar las preguntas de la jueza en la vista oral celebrada
en mayo de 2012 y se limitó a insultar al abogado demandante, además de
tacharlo de “comunista”.
Bernad, responsable sindical y cargo de libre designación hasta su jubilación.
Miguel Bernad, como funcionario del Ayuntamiento de Madrid, pidió una
prórroga de su puesto cuando cumplió 65 años para poder trabajar hasta
los 70, prórroga que le fue concedida en virtud de un derecho
funcionarial adquirido y que disfrutó hasta febrero de 2012, cuando se
jubiló. Durante ese periodo disponía de 60 horas libres como delegado
sindical al ser el número 3 de las listas del sindicato CSIF.
Además, Miguel Bernad ostentaba un cargo de libre designación en el
departamento de Recursos Humanos del área de Hacienda y Administraciones
Públicas, pero siempre dentro de la carrera funcionarial.
