| Una propuesta de financiación de una renta básica universal en plena crisis económica. Para garantizar la existencia material de toda la población |
| Jordi Arcarons · Daniel Raventós · Lluís Torrens · · · |
| 30/06/13 |
“Podemos tener
democracia o podemos tener la riqueza
concentrada en
pocas manos, pero no podemos tener ambas”.
(Louis D. Brandeis,
juez de la Corte Suprema de EEUU de 1916 a 1939)
En el año
2005 se publicó un importante proyecto de financiación de una renta básica (RB)
para Cataluña. Este estudio [1] posibilitó que muchas personas que
conocían la propuesta
de la RB (una asignación monetaria absolutamente incondicional
para toda la población residente), pero que se mostraban extremadamente
escépticas sobre sus posibilidades de financiación, cambiasen o modificasen su
opinión. Efectivamente, esta investigación mostraba cómo a partir de una reforma
del IRPF y de una substitución de los subsidios condicionados por la nueva
propuesta, se podía financiar una RB de 5.414 euros anuales para todas las
personas adultas residentes en Cataluña y de la mitad, 2.707, para todos los
menores. La cantidad de 5.414 no era arbitraria ya que era el Salario Mínimo
Interprofesional (en 12 pagas) que entonces estaba vigente en el Reino de
España. Todo ello referido al 2003 que era el año para el que estaban recogidos
los datos. Se trataba de algo que a muchas personas, partidarias algunas o muy
críticas otras con la propuesta, sorprendió. En todo caso, ya no servía la
repetida cantinela según la cual “la RB es una propuesta que puede estar
filosófica e incluso políticamente muy bien argumentada, pero es imposible de
financiar”. Porque los números salían, y de qué manera.
La investigación publicada en el
2005, estaba basada en herramientas de microsimulación para estimar el coste y
el impacto distributivo que supondría la implantación de una RB. Como decíamos
en un resumen, “los programas de microsimulación que trabajan con datos de
distribución de la renta y con muestras de declarantes de impuestos directos son
especialmente indicados para evaluar los efectos distributivos de la RB, puesto
que integran impuestos y prestaciones sociales.” [2] Los 4 criterios que
se tenían en cuenta para la microsimulación eran los siguientes:
1) Que la reforma se autofinanciase,
es decir, que no generase déficit neto, de forma que se respetase la recaudación
anterior y la reforma fuera neutra en este sentido.
2) Que su impacto distributivo fuera
muy progresivo.
3) Que más del 50 por ciento de la
población cubierta ganase renta neta.
4) Que los tipos impositivos reales
o efectivos después de la reforma (es decir, una vez tenemos presente no
solamente los nuevos tipos nominales, sino también el efecto de la RB) no fueran
extremadamente altos.
Esos 4
criterios fueron rigurosamente cumplidos en los resultados de la investigación.
Pero
aquella investigación estaba realizada, como se ha dicho, con datos de 2003,
anteriores a la crisis económica que estalló en el 2008 y en la que estamos
completamente inseridos en ella a mediados de 2013. Con previsiones para los
años venideros que van de las gamas catastróficas a las desastrosas. Se trataba
de actualizar un estudio de financiación de una RB en una situación económico y
social muy diferente a la de 2003. Además, después de escuchar y debatir
críticas que se realizaron al trabajo de 2003, se han incorporado algunas
modificaciones y se realizan propuestas nuevas. Dos (JA y DR) de los cuatro
autores del estudio de 2003, además de la incorporación de otro nuevo (LT), son
los responsables de la presente financiación que se explica a
continuación.
Los datos
recogidos son del año 2010 y se pueden resumir de la siguiente
manera.
Se
distinguen dos poblaciones. La primera es la población que está incluida en las
declaraciones de IRPF de 2010: exactamente 1.158.651 menores y 4.781.864
adultos. La segunda es la que está fuera del IRPF: 344.167 menores y 1.149.951
adultos. Valores, estos últimos, que se obtienen por diferencia de las dos
primeras cantidades con la población oficial de Cataluña que publica el Institut
d’Estadística de Catalunya (IDESCAT).
Se trata de
financiar una RB para toda la población adulta catalana exactamente de 7.968
euros anuales y de un 20% de esta cantidad a los menores. Debe apuntarse que el
modelo de microsimulación permite muchas otras posibilidades tanto de cantidad
de RB, de porcentaje de la misma a los menores (o, incluso, también posibilita
la incorporación de un importe fijo por hogar). Pero si solamente presentamos un
ejemplo es para mayor sencillez y brevedad de exposición, además de otro motivo:
7.968 euros anuales es la cantidad que establece la llamada “renta de
suficiencia” en Cataluña que cada año debe fijar la Ley de Presupuestos de la
Generalitat. Este indicador fue establecido por la Ley13/2006 de 27 de julio.
Dicho indicador de “renta de suficiencia” sirve, según la Generalitat, para
valorar la situación de necesidad para poder tener derecho a determinados
prestaciones. La cantidad de 7.968 euros anuales es del año 2010 y no ha sido
modificada para los años 2011 ni 2012 y, puesto que todavía no hay presupuestos
aprobados para 2013, sigue vigente. Quede en todo momento claro que el
modelo que se está presentando permite modificar esta cantidad, en cuyo caso los
resultados derivados que se detallarán a continuación serían también
distintos.
El modelo de microsimulación tiene
las siguientes características:
1) La integración de impuestos y
prestaciones sociales.
2) RB universal y pagada
directamente a cada individuo de forma totalmente incondicional.
3) Esta RB propuesta substituye
cualquier otra prestación monetaria pública de una cuantía inferior; si la
prestación pública es superior, la RB queda completada hasta llegar a la cuantía
que represente esta prestación (en el caso catalán, así como en el del ámbito
del Reino de España, esto ocurrirá especialmente con cierto número de pensiones
o prestaciones de paro contributivas, la cuantía de las cuales está vinculada a
los ingresos salariales previos).
4) Los tipos impositivos del IRPF
son los mismos para cualquier renta, sin que importe su origen, es decir, se
aplica la misma tarifa tanto en la base general como en la base del ahorro del
impuesto.
5) Cualquier deducción, desgravación
o exención fiscal del actual IRPF queda eliminada y tampoco se permite la
compensación de pérdidas en los rendimientos.
6) La RB no está gravada por el
IRPF.
7) El
supuesto de financiación permite la posibilidad de un financiamiento externo al
IRPF. Ello quiere decir que se admite financiación proveniente de otras fuentes,
de las que luego se darán mayores detalles, que no sean exclusivamente el propio
IRPF. Así, claro está, a mayor cantidad de financiación exterior, más bajo será
el tipo impositivo del IRPF para obtener el objetivo de financiar la
RB.
Veamos el
ejemplo elegido. Apartemos momentáneamente la población no contemplada por el
IRPF de 2010 y concentrémonos en la que sí lo está. Con una financiación externa
al IRPF de 7.000 millones (más adelante también se ofrecen más detalles), para
financiar una RB de 7.968 euros anuales para los adultos y de 1.594 para los
menores, la población que está contemplada por el IRPF debería pagar un tipo
único nominal del 49,58%. Cualquiera que conozca mínimamente el IRPF, puede
entender que un tipo único, si se combina con una RB, no solamente es
fiscalmente progresivo, sino altísimamente progresivo como explicamos más
adelante. 49,58% es el tipo nominal, es decir, no el efectivo. Si la RB
representa una parte porcentualmente importante de la totalidad de ingresos
recibidos, el tipo efectivo se distancia mucho del nominal. Si, por el
contrario, la RB representa solamente un porcentaje minúsculo de la totalidad de
los ingresos percibidos, el tipo efectivo y el nominal serán muy parecidos. En
el primer caso estamos hablando de población con niveles de renta globales muy
bajos, en el segundo de muy altos. Concretando más, en la decila inferior del
IRPF, los más pobres, el 49,58% nominal se convierte en un -163,9% (negativo
porque se convierte en una transferencia, claro está) y en el caso del 2% más
rico, el 49,58% se convierte en un 44,28%. La ejemplificación de lo que decíamos
sobre la diferencia del tipo nominal con el efectivo según niveles de renta es
obvia. Más puntualizaciones. Las personas que componen las tres decilas
inferiores salen todas ganando respecto a la situación anterior (es decir, antes
de la reforma que se está proponiendo), solamente perdería el 1,5% de las
personas que componen la decila cuarta. Van creciendo los perdedores según se va
ascendiendo a las decilas superiores. Así, solamente ganaría el 15,1% de la
población que componen la decila octava, y el 0% de la novena y la
décima.
Adicionalmente, el modelo aporta
distintos indicadores (Gini, Kakwani, Suits y efecto redistributivo) que
corroboran lo que se ha apuntado algo más arriba: un tipo único, si se combina
con una RB, es claramente progresivo. Por ejemplo, el índice de Gini calculado
antes y después de la reforma propuesta supone una reducción del 38% en la
desigualdad, mientras que el efecto redistributivo que corresponde a la nueva
recaudación se cuadriplica. Recordemos, además, que en la actualidad el IRPF
pierde muy buena parte de su progresividad para las rentas más elevadas debido
al creciente peso de las rentas de la base del ahorro, más del 50% de estas
rentas se concentran en el 10% de declarantes más ricos, cuando el tipo
impositivo para las mismas era en 2010 del 19% o del 21%, lo que significa 24 o
22 puntos inferior al marginal máximo que opera en la base general.
Recuperemos
ahora la población no contemplada en el IRPF. Se trata de un porcentaje nada
despreciable del 20%. ¿De dónde sale la financiación de la RB para esta quinta
parte de la población en Cataluña? Recuérdese que lo que llevamos dicho hasta
aquí se refiere a la población incluida dentro del IRPF. Para la población “no
IRPF” la financiación ha de buscarse en el ahorro que supondría la supresión de
las prestaciones monetarias que serían redundantes con una RB. Entre LISMI,
pensiones de huérfanos, exclusión social, pensiones, etc. el ahorro sería de
15.016,4 millones [3]. El monto de la RB para esta parte de la población
sería de 9.711’1 millones. Es decir, habría un superávit de algo más de 5.303
millones. Esta cantidad es el grueso de los 7.000 millones de financiación
externa al IRPF que se mencionaban más arriba. Hay que añadir más. El sindicato
de técnicos del Ministerio de Hacienda GESTHA propuso a mediados de 2012 una
serie de medidas para recaudar 63.809 millones de euros en todo el Reino de
España. Si suponemos que esta cantidad debe concretarse en el caso de Cataluña a
partir del 18,7% del PIB que esta nación representaba en el Reino de España en
el año 2012, cálculo que, aunque no está exento de algunas imperfecciones puesto
que la recaudación en algunos casos no es equivalente al porcentaje de PIB, no
supone una mala aproximación, resultarían estas partidas:
Reducción de la economía sumergida
en 10 puntos para situarla en la media de la UE: 7.214 millones.
Nuevo tipo de impuesto sobre sociedades: 2.607 millones. Impuesto de transacciones financieras: 935 millones. Impuesto sobre la riqueza: 636 millones. Restricciones al sistema de módulos y Sicav, aumento del tipo al ahorro y ganancias patrimoniales al general: 279 millones. Prohibición de las operaciones en corto contra la deuda pública: 262 millones.
Todo ello
suma casi 12.000 millones (exactamente 11.933). De esta gran cantidad, y en un
alarde de prudencia, solamente se emplearían en nuestra propuesta 1.697 para
añadir a los 5.303 millones que completasen los 7.000 millones que se han
mencionado como financiación externa. Esta cifra equivale a un 0,8 % del PIB
catalán, una décima parte de la diferencia de presión fiscal entre el Reino de
España y la Unión Europea.
Además
habría que añadir una cantidad pequeña en términos per cápita pero importante en
términos absolutos procedente de rentas que ahora no se declaran por no alcanzar
los mínimos exigidos y que con la RB tributarían también.
Breve
recapitulación
Así que,
para recapitular este pequeño mar de cifras que se ha expuesto, el proyecto de
financiación de una RB para Cataluña con datos de 2010 tendría estos
resultados:
RB de 7.968
euros anuales y de 1.594 para los menores para toda la población residente en
Cataluña.
Para
financiarse esta RB, además de lo recaudado hasta ahora, es decir, sin tocar ni
un euro de ninguna otra partida (sanidad y educación públicas no se tocarían,
por si alguien tiene alguna duda) excepto las prestaciones monetarias que fueran
redundantes con la RB, el dinero saldría de: la reforma mencionada del IRPF y el
ahorro de las mencionadas prestaciones que serían suprimidas con la RB.
La gran
mayoría de la población declarante actual en el IRPF y no declarante saldría
ganando respecto a la situación actual. Solamente un porcentaje que oscilaría
entre el 10 y el 15% de la población más rica saldría perdiendo con la reforma
propuesta. Un porcentaje similar quedaría en una situación parecida a la actual,
dependiendo claro está de la situación de sus respectivos hogares, y entre un 70
y un 80% de la población situada en los niveles inferiores de renta de los otros
dos grupos saldría ganando con la reforma. Dicho con otras palabras: se
produciría una gran redistribución de la renta de los sectores más ricos al
resto de la población. Es decir, lo contrario de lo que se ha producido a lo
largo de las últimas décadas, especialmente en los últimos años.
Tres
comentarios
Esta breve
introducción al estudio de financiación de la RB que próximamente se ampliará
con un artículo en el que se darán mayores detalles técnicos, quedaría
incompleto si no se diera respuesta a tres cuestiones. A saber: 1) sobre el
fraude de los muy ricos, 2) ¿por qué una financiación en Cataluña y no en el
conjunto del Reino de España?, y 3) ¿qué puede representar la RB dentro de una
política económica en una situación devastadora después de casi 6 años de crisis
económica?
1
Que el
fraude fiscal que practica la población rica es inmenso, forma parte del
conocimiento popular. Y de la propia realidad. Cuando nos adentramos en el IRPF
realmente declarado (no sobre encuestas, no sobre declaraciones sobre lo que se
declara), las proporciones son muy grandes. A modo de ejemplo, hemos elegido
tres perfiles de ingresos, pertenecientes a funcionarios docentes, como son el
caso de maestros de primaria, profesores de instituto y catedráticos de
universidad, con una antigüedad en los tres casos de 12 años, cuyas retribuciones son
públicas. Nos encontramos con que el primer perfil citado tuvo
en 2010 una retribución bruta anual de 32.500 euros lo que lo sitúa en la octava
decila de población ordenada por los rendimientos del IRPF de Cataluña (entre el
20% más rico de la población que tributa en el IRPF, y claramente por encima de
la media de esta octava decila). El segundo caso, los profesores de instituto,
con unos ingresos en 2010 de 37.000 euros anuales brutos se sitúa ya dentro del
10% más rico, aunque en la franja inferior de la novena decila, puesto que su
retribución está por debajo de la media de esta novena decila. Por último, un
catedrático de universidad con una retribución anual bruta en 2010 de 54.000
euros formaría parte del 5% más rico y claramente por encima del punto medio del
95 percentil. Francamente espectacular por increíble. Pero así es con los datos
del IRPF real del año 2010.
Hay que tener en cuenta, también,
que a diferencia de lo que ocurre en la gran mayoría de países, las cotizaciones
a la seguridad social en el Reino de España tienen un tope situado en los 41.108
euros de sueldos, lo que significa que la imposición global del trabajo teniendo
en cuenta el IRPF y la Seguridad Social se vuelve absolutamente regresiva para
las rentas altas. Esto no ocurre en ninguna otra economía y hace que tipos
marginales del 52 o del 56% que existen en el Reino de España y que se anuncian
como de entre los más altos del mundo, al combinarse con la imposición de la
seguridad social hundan a esta economía en posiciones medias o bajas en los
rankings de presión fiscal sobre las rentas altas del trabajo.
2
Si se ha
realizado el estudio en Cataluña es porque es de esta nación que se dispone de
una muestra de casi un cuarto de millón de declaraciones de IRPF
correspondientes al año 2010. Una muestra estadísticamente impresionante además
de muy significativa. Se ha hecho la “ficción” según la cual todo lo que se
recaude adicionalmente en Cataluña se queda en Cataluña, manteniendo la parte
actual de la recaudación que se queda el Estado. Que políticamente se reparta de
otra forma o se permita que todo el ingreso adicional se quede en Cataluña es
materia de la política, como no hace falta recordar. Puede realizarse el mismo
estudio con una muestra estadísticamente significativa de IRPFs del conjunto del
Reino de España.
3
Para los
autores del estudio aquí resumido, cualquier política económica es
primero política y después económica, primero se decide (políticamente) a quién
se va a favorecer y después se aplica la instrumentación (económica) que va a
concretarlo. Asimismo somos de la opinión que no existe el mercado en singular.
Existen muchos mercados y con características muy diferentes entre ellos. Todos
los mercados están configurados políticamente y son producto de la intervención
más o menos intensa, más o menos ausente, del Estado, por medio de
legislaciones, normas, decretos y regulaciones. No es una cuestión únicamente de
mayor o menor regulación de los mercados, es algo mucho más político: se trata
de cómo están configurados dichos mercados para favorecer a unos u otros grupos,
a unas u otras clases sociales. Queda dicho: cualquier mercado es el resultado
de opciones políticas que se concretan en determinados diseños institucionales y
reglamentaciones jurídicas. Hay mercados que perturban poco la existencia
material de las poblaciones (los mercados ambulantes semanales de muchos barrios
o pueblos), hay otros que la pueden devastar (los mercados financieros, pongamos
por caso). Y la están devastando.
Nosotros
entendemos la RB como un componente de una configuración determinada de los
mercados. Dicho con otras palabras: consideramos a la RB como una medida de
política económica para garantizar la existencia material de toda la población.
Se ha
escrito anteriormente, pero no queremos dejar pasar la ocasión para volver a
insistir sobre lo que la RB supondría en una situación de crisis como la actual.
En forma casi telegráfica:
1) Cuando
la pérdida del empleo y el desempleo de larga duración son masivos, disponer de
una RB supondría afrontar la situación de forma menos apremiante para un
porcentaje cada vez mayor de la población. [4]
2) La RB
podría cumplir un papel muy importante en la recomposición del interés colectivo
de la clase trabajadora y en las luchas de resistencia tanto para quienes
cuentan con representación organizada como para quienes están mal librados a una
lucha personal.
3) La auto-ocupación, así como la
organización cooperativa, se facilitarían con la RB. La RB, además de suponer un
instrumento que aumentaría las posibilidades de la auto-ocupación, representaría
una mayor garantía para poder hacer frente, aunque fuera parcialmente, a quienes
no tuvieran éxito con su pequeño negocio.
4) La pobreza está creciendo en una
proporción impensable hace tan solo un lustro. Una de las consecuencias más
señaladas de la RB sería la gran mitigación de la pobreza. Inclusive permitiría
de manera realista plantearse su efectiva erradicación. Además constituiría un
soporte de protección para no recaer en ella.
5) La RB como ingreso regular
permite planificar, ahorrar, y es una formidable arma contra algunas de las
formas de exclusión más extendidas, como el acceso a la vivienda (es casi
imposible alquilar una vivienda en Cataluña y en el Reino de España en general
sin ingresos fijos ni contratos estables) o al crédito.
6) Un tema muy debatido frente a la
crisis es la necesidad de sostener el consumo de la población. De hecho, muchas
familias tuvieron en los años del boom una capacidad de consumo por
encima de sus ingresos laborales gracias a la inflación de precios de activos
financieros y de créditos, especialmente hipotecarios pero también de consumo.
Con los ataques continuados a las condiciones de vida y trabajo de la gran
mayoría de la población, no sólo se terminan esos ingresos sino que los
reducidos ingresos laborales tendrán que utilizarse en parte para pagar la deuda
acumulada. La RB es sin duda un estabilizador del consumo fundamental para
sostener la demanda en tiempos de crisis, especialmente para los grupos más
vulnerables, y de este modo evita la ampliación de las brechas de desigualdad
económica y social. Un incremento de la capacidad de consumo de una parte no
rica de la población estimularía la demanda agregada.
Con este
proyecto que acabamos de resumir se ha querido mostrar que la financiación de
una RB es posible. Que garantizar la existencia material de la población es
posible. Que para hacerlo se deben configurar políticamente de otra forma los
mercados: para que toda la población pueda vivir en condiciones que permitan que
la democracia sea algo más que una palabra. Exactamente lo contrario de lo que
se está practicando desde hace años a favor de los más ricos y en detrimento de
toda la población no rica. Y la RB sería un componente muy importante de esta
configuración política de los mercados muy diferente de la que estamos
viviendo.
Notas:
[1] Jordi Arcarons et alii
(2005), Viabilitat i impacte d’una Renda Bàsica de Ciutadania per a
Catalunya, Mediterrànea-Fundació Jaume Bofill, Barcelona.
[2] Daniel Raventós (2007),
Las condiciones materiales de la libertad, Ed. El Viejo Topo, Barcelona,
p. 179.
[3] La cifra no tiene
en cuenta algunos ahorros menores pero conceptualmente importantes, como los
derivados de que la RB también sería percibida por los 20.000 sacerdotes
católicos del Reino de España y que ahora son financiados a través del IRPF. Y
por lo tanto desaparecería esta anomalía, con un ahorro de más de 200
millones de euros anuales (unos 30 millones para Cataluña).
[4] Obsérvese que, como
han afirmado muchos autores (Marx y Kalecki, entre otros; véase John Bellamy
Foster (2013) “Marx, Kalecki, Keynes y la estrategia socialista: la superioridad
de la economía política del trabajo sobre la economía política del capital”,
Sin Permiso: http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/foster1.pdf),
la principal herramienta de que dispone el capital para disciplinar a la clase
obrera es la existencia de una población excedente o ejército industrial de
reserva. Esta población excedente es en la actualidad de proporciones inmensas.
Con una RB esta “principal herramienta” quedaría enormemente debilitada.
Jordi
Arcarons
es catedrático de Economía Aplicada de la Facultad de
Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. Es miembro de la Red Renta
Básica. Daniel Raventós
es
profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona,
miembro del Comité de Redacción de sinpermiso y presidente de la
Red Renta
Básica. Es miembro del comité científico de ATTAC. Su último libro es
¿Qué es la Renta Básica?
Preguntas (y respuestas) más frecuentes (El Viejo Topo,
2012). Lluís Torrens es economista,
profesor asociado de la Escuela de Negocios Internacionales-Universitat Pompeu
Fabra, gerente del Public-Private Sector Research Center del IESE. Colabora con
iniciatives pel decreixement
que impulsa un nuevo modelo económico sostenible y
estacionario.
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