Bertran Cazorla (lamarea.com)
Su desunión y fragmentación en facciones que mantenían discrepancias bizantinas
es uno de los factores que se suelen enumerar para explicar por qué los
grupúsculos ultraderechistas españoles no han salido de la irrelevancia en las
últimas décadas. Hace unos meses, sin embargo, que algunos de estos grupos más
destacados han encontrado la mejor herramienta para superar estas divergencias:
un enemigo común. Es el soberanismo catalán. Frente a él, La Falange-FE (uno de
los varios grupos que reivindican la herencia del partido fundado por José
Antonio Primo de Rivera), Democracia Nacional, Alianza Nacional, Nudo Patriota
Español y el Movimiento Patriota Español-Acción Juvenil Española han comenzado a
organizar actos conjuntos bajo el paraguas de una nueva plataforma, la España en
Marcha.
Y esta Diada han protagonizado su primer acto violento. Ha
sido el ataque neofascista que ha obligado a suspender la conmemoración de la
Diada en Madrid. Lo ha liderado Pedro Chaparro, de Democracia Nacional Joven
(DNJ), que hace tan sólo un mes y medio ofreció una conferencia en la Librería
Europa de Barcelona custodiado por los Mossos. En la agresión también
participaron el jefe nacional de La Falange y simpatizantes de Alianza Nacional,
el partido del asesino de Guillem Agulló.
El grupo neofascista asaltó la sede de la delegación de la Generalitat en
Madrid hacia las siete y media de la tarde del Once de Septiembre, al grito de
“No nos engañan, Cataluña es España”. Los ultras se abrieron paso entre el
público y empujaron al diputado Josep Sánchez Llibre (UDC), hasta llegar al
escenario, según se puede ver en un vídeo que ha grabado una cámara de TVC
presente en el acto. Allí, los neofascistas lanzaron la senyera al suelo y
Chaparro golpeó el micrófono del atril. Unos instantes después se marcharon
lanzando gases lacrimógenos, según los asistentes, y gritando “catalanidad se
hispanidad”, un lema muy usado por el neonazi Casal Tramuntana de Barcelona.
Varias personas resultaron heridas leves tras el ataque, que obligó a suspender
el acto.
“Faltan más hostias”
El grupo que ha impulsado el ataque y algunos de los que lo lideraron son
fácilmente identificables. “Somos la España en Marcha y ¡SÍ! estamos orgullosos
de que en ESPAÑA un grupo de jóvenes patriotas por fin hagan frente al
independentismo y al progresismo infernal que, desde hace años, se ríe de
España”. Es lo que reivindicó poco después en su muro de Facebook el propio
Pedro Chaparro Velacoracho, que justificó el ataque que acababa de liderar: “¿No
es legítimo que un grupo de patriotas se defienda ante los ataques constantes
que llevamos sufriendo desde hace años?”, se preguntó . Y acabó con una
advertencia: “Faltan más hostias a repartir para vengar el delito de lesa patria
que está cometiendo la casta política”.
En esta Diada ha estallado, pues, con una violencia insólita, un huevo que se
venía incubando desde hace meses: el de la España en Marcha. En el ataque de
ayer, además de banderas españolas lisas, de DN y de DNJ, se pudieron ver
enseñas de otros de los grupos que integran esta plataforma. Por ejemplo, de la
Falange-FE. Su jefe nacional, Manuel Andrino Lobo, también es identificable
entre los atacantes.
Otra enseña que se pudo ver es la de Alianza Nacional. Este es el partido por
el que el asesino convicto de Guillem Agulló, Pedro Cuevas, se presentó a las
elecciones municipales de Xiva (Valencia) en el 2007. El jefe de AN, Pedro Pablo
Peña, también ha cumplido una pena de prisión por planear un atentado con
explosivos contra presos de ETA.
Chaparro, por su parte, es una cara conocida de la ultraderecha barcelonesa.
El 12 de octubre de 2011 ejerció de portavoz del concierto neonazi que su
partido organizó en el barrio de Poblenou de Barcelona. Y hace tan sólo dos
meses, el 20 de julio pasado, ofreció una charla ante una cuarentena de jóvenes,
algunos de estética cabeza-rapada, en la librería Europa del neonazi convicto
Pedro Varela, en el barrio de Gracia. En aquella ocasión, Chaparro se pudo ir
cruzando las líneas de mozos antidisturbios que custodiaban el acto frente a las
protestas de antifascistas sin tener que dar ninguna explicación. La noche antes
habían aparecido pintadas de DNJ por el barrio, como también aparecieron en la
noche previa a la Diada. Y como aparecen a menudo últimamente en Barcelona, por
ejemplo en la sede del Punt/Avui en el barrio del Raval.
Las pintadas de DNJ abundan en Barcelona últimamente
Los jefes de los diversos grupúsculos que la conforman pusieron de largo la
España en Marcha, de la que se desmarca el Movimiento Social Republicano -que no
ve con buenos ojos la acción de esta Diada-, en un acto en un hotel de Madrid el
pasado 3 de marzo al que asistieron un centenar de personas. Antes, la
plataforma unitaria de la ultraderecha españolista ya había organizado acciones,
como el homenaje a la División Azul en el cementerio de la Almudena de la
capital española el 9 de febrero pasado. Ahora piensan seguir haciendo acciones:
el 28 de este mes han programado una quema de banderas en Madrid. Y el 12 de
octubre aseguran que pretenden acudir a Barcelona.
