Pablo Archel / Diario de Noticias
A lo largo de las últimas semanas, diversos medios de comunicación se están haciendo eco de una iniciativa gubernamental en virtud de la cual las empresas estarían obligadas a ofrecer un plan de pensiones a su plantilla. Aunque desconocemos el contenido íntegro de la propuesta, las filtraciones efectuadas a los medios nos descubren algunos contenidos que nos alarman y que, de convertirse en realidad, nos abocarían a una privatización de facto del sistema público de pensiones, quedando difuminados los beneficiosos efectos de una prestación que, como la actual, es universal y pública, y está basada en criterios de solidaridad intergeneracional. Vayamos por partes.
En un artículo De lo que no se habla sobre Siria que escribí hace unos días en Público 10.09.13, intentaba dar una versión diferente de lo que estaba ocurriendo en Siria (referente al ataque casi inminente de las Fuerzas Armadas de EEUU a aquel país). En mi artículo mostraba evidencia de que la explicación que se estaba dando en los mayores medios de información en España para explicar la propuesta realizada por la Administración Obama de bombardear Siria era errónea. Los datos no confirmaban que la motivación principal de dicho bombardeo fuera moral, resultado de la indignación creada por la utilización de armas químicas por el dictador Asad de Siria. Por muy legítima que fuera tal indignación (y lo era), esta no era la motivación real de las propuestas de la Administración Obama. En mi artículo subrayaba y mostraba evidencia de que el deseo de la Administración Obama era debilitar al gobierno Asad en Siria y recuperar la influencia del gobierno federal de EEUU, cuya política exterior tiene poco que ver con la defensa de los derechos humanos en el mundo (como también mostraba en mi artículo) y sí, en cambio, con la defensa de los intereses de los poderes financieros y económicos de lo que en EEUU se llama la Corporate Class, defendidos por el complejo militar-industrial. En el artículo señalaba que tales intereses entraban en conflicto con los de las clases populares de EEUU, que se estaban rebelando de una manera muy notoria en contra de dicha Corporate Class y en contra de las instituciones políticas representativas, cuyas políticas están muy influenciadas por esa clase social.










