"Un rey, golpe a golpe". Cap. 15. Fortunas y aventuras del "Bribón"
Escrito por Patricia Sverlo
Miércoles, 02 de Enero de 2013 00:00
Pasión por el mar
El rey de España tiene tanta afición por los barcos, que se merece todo un capítulo para hablar de ella. Su amor por el mar y los deportes náuticos está muy relacionado con las frecuentes escapadas de fin de semana a Palma de Mallorca, en cualquier época del año y, si es posible, sin la reina, que, en cambio, prefiere Londres (donde, al parecer, se ha comprado una casita que está amueblando). Y también con su pasión por la velocidad, ya legendaria en el rey, que abarca todas las modalidades: tierra, mar y aire.
Su colección de coches de gran cilindrada es digna del magnate más caprichoso, aunque el monarca se la ha hecho gracias a regalos de los súbditos o de los mismos fabricantes. BMW, por ejemplo, le suele regalar los modelos nuevos que va sacando; los que están a su altura, claro está, porque los utilitarios a Juan Carlos no le interesan. Y también le regalan motos, otra de sus pasiones. Le gusta salir de La Zarzuela a gran velocidad, con el anonimato que le proporciona el casco. Presume de que nunca le han puesto una multa "porque la Policía no llega a alcanzarme”, aunque ya hemos explicado en otro capítulo un incidente en el que, cuando todavía no tenía carné, atropelló a un ciclista, y si no lo detuvieron fue porque se escaqueó pagando una cantidad al herido.
Si de algo presume sin rubor el Gobierno del PP es de su frenética actividad legislativa. El Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy aprobó en 2012 29 decretos-ley y llevó al Congreso otros 33 proyectos de ley, de los cuales se han aprobado 22 y quedan 11 pendientes de aprobación, según las cuentas de los conservadores.
En el último año el Gobierno ha llenado su agenda política y económica con lo que ha denominado "reformas". Bajo la denominación de Plan Nacional de Reformas, Rajoy ha gobernado a golpe de decreto, sin contar para nada con la oposición, aprobando una medida tras otra, la mayoría de ellas polémicas y que iban en contra de lo prometido en su programa electoral. Esa actividad reformista del Gobierno ha estado marcada por los recortes. Y en 2013, un año que el propio Rajoy augura que será "duro", las cosas no van a cambiar demasiado: más decretos, más recortes.
Si en 2012 Rajoy sacó adelante medidas que no estaban previstas, en 2013 tiene pendientes otras importantes, algunas que sí estaban incluidas en su programa electoral: una reforma de la ley del aborto, otra de la Administración pública —en especial de los ayuntamientos—, una nueva legislación sobre la unidad de mercado, una revisión profunda del sistema de pensiones y la entrada en vigor de la medida estrella del programa electoral del PP: una ley de emprendedores. Todas estas medidas se aprobarán "en el plazo de unos meses", según fuentes del PP.
En el último año el Gobierno ha llenado su agenda política y económica con lo que ha denominado "reformas". Bajo la denominación de Plan Nacional de Reformas, Rajoy ha gobernado a golpe de decreto, sin contar para nada con la oposición, aprobando una medida tras otra, la mayoría de ellas polémicas y que iban en contra de lo prometido en su programa electoral. Esa actividad reformista del Gobierno ha estado marcada por los recortes. Y en 2013, un año que el propio Rajoy augura que será "duro", las cosas no van a cambiar demasiado: más decretos, más recortes.
Si en 2012 Rajoy sacó adelante medidas que no estaban previstas, en 2013 tiene pendientes otras importantes, algunas que sí estaban incluidas en su programa electoral: una reforma de la ley del aborto, otra de la Administración pública —en especial de los ayuntamientos—, una nueva legislación sobre la unidad de mercado, una revisión profunda del sistema de pensiones y la entrada en vigor de la medida estrella del programa electoral del PP: una ley de emprendedores. Todas estas medidas se aprobarán "en el plazo de unos meses", según fuentes del PP.








































