Así será 2013
Por Ignacio Ramonet
Después de haber sobrevivido –el pasado 21 de diciembre– al anunciado fin del mundo, nos queda ahora tratar de prever –con razonamientos prudentes pero más cartesianos– nuestro futuro inmediato, basándonos en los principios de la geopolítica, una disciplina que permite comprender el juego general de las potencias y evaluar los principales riesgos y peligros. Para anticipar, como en unos tableros de ajedrez, los movimientos de cada potencial adversario.
Si contemplamos, en este principio de año, un mapa del planeta, inmediatamente observamos varios puntos con luces rojas encendidas. Cuatro de ellos presentan altos niveles de peligro: Europa, América Latina, Oriente Próximo y Asia.
Si de algo presume sin rubor el Gobierno del PP es de su frenética actividad legislativa. El Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy aprobó en 2012 29 decretos-ley y llevó al Congreso otros 33 proyectos de ley, de los cuales se han aprobado 22 y quedan 11 pendientes de aprobación, según las cuentas de los conservadores.
En el último año el Gobierno ha llenado su agenda política y económica con lo que ha denominado "reformas". Bajo la denominación de Plan Nacional de Reformas, Rajoy ha gobernado a golpe de decreto, sin contar para nada con la oposición, aprobando una medida tras otra, la mayoría de ellas polémicas y que iban en contra de lo prometido en su programa electoral. Esa actividad reformista del Gobierno ha estado marcada por los recortes. Y en 2013, un año que el propio Rajoy augura que será "duro", las cosas no van a cambiar demasiado: más decretos, más recortes.
Si en 2012 Rajoy sacó adelante medidas que no estaban previstas, en 2013 tiene pendientes otras importantes, algunas que sí estaban incluidas en su programa electoral: una reforma de la ley del aborto, otra de la Administración pública —en especial de los ayuntamientos—, una nueva legislación sobre la unidad de mercado, una revisión profunda del sistema de pensiones y la entrada en vigor de la medida estrella del programa electoral del PP: una ley de emprendedores. Todas estas medidas se aprobarán "en el plazo de unos meses", según fuentes del PP.
En el último año el Gobierno ha llenado su agenda política y económica con lo que ha denominado "reformas". Bajo la denominación de Plan Nacional de Reformas, Rajoy ha gobernado a golpe de decreto, sin contar para nada con la oposición, aprobando una medida tras otra, la mayoría de ellas polémicas y que iban en contra de lo prometido en su programa electoral. Esa actividad reformista del Gobierno ha estado marcada por los recortes. Y en 2013, un año que el propio Rajoy augura que será "duro", las cosas no van a cambiar demasiado: más decretos, más recortes.
Si en 2012 Rajoy sacó adelante medidas que no estaban previstas, en 2013 tiene pendientes otras importantes, algunas que sí estaban incluidas en su programa electoral: una reforma de la ley del aborto, otra de la Administración pública —en especial de los ayuntamientos—, una nueva legislación sobre la unidad de mercado, una revisión profunda del sistema de pensiones y la entrada en vigor de la medida estrella del programa electoral del PP: una ley de emprendedores. Todas estas medidas se aprobarán "en el plazo de unos meses", según fuentes del PP.








































