El ataque a las pensiones. Otra vez
Escrito por Vicenç Navarro
Martes, 25 de Diciembre de 2012 07:11
Existe la impresión generalizada en círculos económicos, financieros, políticos y mediáticos (incluso académicos) de este país de que las pensiones en España son muy generosas y que permiten a los ancianos tener unos porcentajes de pobreza por debajo de los de la población en general. Tal percepción, sin embargo, es errónea.
Veamos los datos. Y el más llamativo es que, si no fuera por las pensiones públicas de vejez, el 64% de los ancianos en este país serían pobres. La Seguridad Social es el programa antipobreza más importante de España, aún cuando no se perciba como tal. De ahí su enorme popularidad. Cualquier gobierno que ya ha intentado y/o logrado una reducción de las pensiones ha pagado un coste político elevado. A pesar de ello, intentos de reducir las pensiones (tanto su cantidad por pensionista como el porcentaje de la población anciana cubierta por el sistema público de pensiones) continúan habiendo, más durante los periodos conservadores y liberales que en épocas progresistas. En general, los partidos de derechas son más favorables a reducir las pensiones que los partidos de izquierda, aún cuando hemos visto gobiernos de izquierda que, sujetos a presiones internacionales, lo han hecho también. Un ejemplo de ello fue el retraso de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años realizado por el gobierno Zapatero, decisión tomada en respuesta a las presiones del Banco Central Europeo, de la Comisión Europea y del Fondo Monetario Internacional, la llamada “troika”, que es la voz del capital financiero (que incluye la banca, los fondos de alto riesgo –hedge funds en inglés- y las compañías de seguros, entre otros)
El presidente de la Organización de Inspectores de Hacienda del Estado, Ransés Pérez Boga,
ha valorado las propuestas realizadas por la Comisión Europea para
evitar las prácticas fiscales "abusivas" de algunas multinacionales que
consiguen con ello pagar menos impuestos, pero ha lamentado que se hayan
quedado sólo en meras recomendaciones a los países de la UE.
Pérez Boga, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, indicó que se trata de propuestas "buenas y necesarias", pero afirmó que "se quedan ahí" y al final no se plasman en medidas legislativas concretas en los países, por lo que quedan en "papel mojado".















































